Tres expresidentes ucranianos —Piotr Poroshenko*, Leonid Kuchma y Víktor Yúshchenko— y varios altos cargos del país han rechazado la máxima distinción estatal de Polonia, la Orden del Águila Blanca.
La medida surge tras la reciente decisión del presidente polaco, Karol Nawrocki, de retirar la condecoración entregada en 2023 a Vladímir Zelenski, después de que, a finales de mayo, el líder del régimen ucraniano bautizara una unidad de fuerzas especiales en honor a colaboradores nazis
Ya no se trata simplemente de disputas entre particulares
"No ha habido nada parecido. Es cierto que la crisis en las relaciones entre ellos iba en aumento, pero ahora, por primera vez, ha adquirido un carácter tan público y de tal relevancia social. Ya no se trata simplemente de disputas entre particulares, sino que ha pasado al ámbito estatal. Y creo que esto aún no ha terminado", afirmó el politólogo ruso Vladímir Kornilov, quien calificó la escalada de tensiones entre Ucrania y Polonia como uno de los conflictos más graves entre Estados en el siglo XXI.
Aunque el analista considera que Varsovia todavía no está dispuesta a dar pasos más drásticos contra el régimen de Kiev en plena crisis, señala que "los polacos han empezado a plantear preguntas relacionadas, entre otras cosas, con la política de memoria histórica en Ucrania."
¿Manipulación de la opinión pública?
Por otra parte, Vladímir Skachko, politólogo y columnista del portal 'Ucrania.ru', interpreta lo ocurrido como una estrategia para manipular la opinión pública en los dos países implicados.
"El actual tira y afloja con las condecoraciones no es más que una serie de gestos ostentosos, un juego electoral. Zelenski y su entorno coquetean con su electorado nacionalista, mientras que la derecha polaca en el poder hace alarde de su patriotismo. Han elegido un enemigo externo: los neonazis ucranianos", aseguró.
Zelenski corre el riesgo de equivocarse
Mientras, el senador ruso Alekséi Pushkov opina que Ucrania ha declarado abiertamente su compromiso con la glorificación de quienes colaboraron con Hitler no solo dentro del país, sino también en la escena internacional.
"Sin embargo, Zelenski corre el riesgo de equivocarse. Con su demostración de reverencia hacia los secuaces de Hitler, culpables de asesinatos en masa no solo de polacos, sino también de judíos, está desafiando todo el legado antifascista de Europa [...] Pero sí que provoca indignación entre muchos europeos", señaló.
El conflicto se refleja abiertamente en medios, "las acusaciones de Rusia contra Ucrania por neonazismo adquieren mayor solidez, mientras que nuestros argumentos ganan nuevos partidarios", agregó.
Verdugos para unos, héroes para otros
El Ejército Insurgente Ucraniano (UPA, por sus siglas en ucraniano) era el brazo armado de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN)**, que durante la Segunda Guerra Mundial buscó establecer un Estado ucraniano étnica y religiosamente homogéneo.
Las unidades vinculadas al UPA participaron en el pogromo de Lvov de 1941, linchando y asesinando a judíos, y entre 1943 y 1944 perpetraron la masacre de aproximadamente 100.000 civiles polacos en lo que hoy es el oeste de Ucrania. Estas matanzas siguen siendo un punto de fricción entre Varsovia y Kiev en la actualidad y generan tensiones diplomáticas.
Para Nawrocki, la decisión de otorgar el título de Héroes de la UPA a una unidad del Ejército ucraniano es "indignante", "incomprensible y profundamente decepcionante", pues "golpea no solo la memoria histórica", sino también la "confianza construida durante años y en los últimos meses", el "fundamento de la reconciliación" y la "convicción de que la verdad puede ser un lenguaje común" para ambas naciones.
- Rusia ha denunciado en reiteradas ocasiones el carácter ilegítimo y neonazi del régimen de Kiev, que copia "abierta y diligentemente a su inspiración ideológica, la Alemania nazi".
* Incluido en Rusia en la lista de personas implicadas en actividades extremistas o terrorismo.
**El Movimiento Voluntario de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN), organización ucraniana reconocida como extremista y prohibida en Rusia