La guerra de EE.UU. e Israel contra Irán planteó la cuestión del papel del dólar en el sistema monetario y económico mundial y de si podría mantener su dominio ante nuevos desafíos. A pesar de la influencia que el conflicto en Oriente Medio tiene sobre la moneda estadounidense, los analistas subrayan que actualmente el riesgo más serio para el sistema del dólar no proviene de Teherán ni del mercado petrolero, sino de la propia política de Washington.
Este año se reactivó la discusión de si una crisis de seguridad en el golfo Pérsico puede destruir el orden del petrodólar. En 2025, el 80 % de las transacciones petroleras se pagaron en dólares. Durante décadas, los petrodólares han sido una fuente clave de demanda de activos denominados en dólares, pero en los últimos años su importancia ha disminuido a medida que los países exportadores de petróleo han optado por almacenar sus ingresos energéticos no en bancos occidentales, sino en grandes fondos soberanos, que invierten este dinero principalmente en proyectos nacionales.
Pilares del dominio del dólar
El conflicto puede alterar precios, tensar rutas energéticas y ampliar la desconfianza hacia Estados Unidos, pero no cambia por sí mismo la arquitectura básica que sostiene al dólar, informa Responsible Statecraft. Los medios de comunicación destacan que el pilar fundamental del dominio actual del dólar reside en su papel como moneda de reserva mundial. Su participación en las reservas globales se sitúa actualmente en torno al 58 %.
Aún más importante es su predominio en los mercados, ya que se utiliza en más de la mitad de las transacciones comerciales internacionales. De este modo, aproximadamente el 50 % de los préstamos bancarios transfronterizos y las emisiones de títulos de deuda internacionales también se denominan en dólares. Y son precisamente estas funciones, y no el uso del dólar en las transacciones petroleras, las que mantienen su dominio.
Esta actividad también está respaldada por un enorme sistema bancario extraterritorial, en el que bancos no estadounidenses crean billones de dólares nuevos a través de préstamos. El volumen de dólares en los mercados extraterritoriales creció en la última década.
¿Qué puede socavar el dominio del dólar?
Los analistas explican que el dólar continúa siendo el principal instrumento del comercio, las finanzas y la liquidez internacionales. Esto significa que, incluso si la guerra deja consecuencias económicas a largo plazo, su impacto sobre el dominio de EE.UU. en la política monetaria probablemente será mínimo.
El dominio del dólar podría verse desafiado por otras monedas, que podrían intentar desplazarlo como principal moneda de transacción y de reserva, pero esto es algo que llevará mucho tiempo. Actualmente, solo dos monedas son capaces de lograrlo: el euro y el yuan chino. El euro cuenta con las ventajas de un banco central fuerte, plena convertibilidad y mercados de capitales amplios y líquidos, mientras que China liquida aproximadamente el 30 % de su comercio en su propia moneda, tras haber creado con éxito canales alternativos para los pagos en yuanes.
Por lo tanto, la guerra con Irán y otras monedas aún no pueden desplazar el dominio del dólar, pero Washington sí puede hacerlo a través de sus políticas. El caso es que la Administración de Donald Trump percibe la hegemonía del dólar como una carga. Para reducir los costos de esta hegemonía, el presidente estadounidense implementó su política arancelaria, con la esperanza de aumentar la competitividad de las exportaciones estadounidenses y, al mismo tiempo, preservar las ventajas del dominio del dólar, como un endeudamiento más barato y el poder de las sanciones.
La política arancelaria de Trump forma parte de un intento más amplio de Washington por reemplazar una estrategia de hegemonía por una estrategia de dominio. "Los errores cometidos hasta ahora por la Administración de Trump no son suficientes para acabar con la centralidad del dólar. Pero si el sistema del dólar ha de colapsar rápidamente, el daño tendrá que venir desde dentro", subrayó Responsible Statecraft.
Debido a los recortes de impuestos y al enorme gasto militar, Estados Unidos ha comenzado a gastar mucho más de lo que ingresa. Esto, a su vez, podría provocar una disminución de la confianza en los bonos del Gobierno estadounidense, considerados el fundamento sólido del sistema financiero del país y una de las razones del dominio global del dólar.
Camino hacia la desdolarización
El peso del dólar en las reservas mundiales ha caído gradualmente del 71 % en 1999 al 57 % actual; no obstante, sigue representando el 54 % de las mismas, el 50,2 % de los pagos globales y el 90 % de las transacciones de divisas.
Según un informe de JP Morgan, la facturación comercial en dólares se mantiene estable entre el 40 y el 50 % desde hace dos décadas, mientras que el yuan, pese a su avance en China, sigue teniendo una presencia global baja.
Por otra parte, el reporte señala que el dólar lidera las obligaciones transfronterizas con un 48 % de cuota de mercado y la emisión de deuda externa con un 70 %, muy por encima del 20 % del euro. Indica también que, aunque la divisa china gana terreno en el comercio, aún no ha sustituido al dólar en los mercados de capitales.