¿Qué busca China al probar el portaviones Liaoning?

El grupo de ataque del primer portaviones chino regresó a puerto tras un ejercicio prolongado que puso a prueba capacidades de combate inéditas en el mar de la China Meridional y el Pacífico.

El Liaoning, el primer portaviones de China, ha completado una extensa misión de entrenamiento de más de 40 días en alta mar, regresando a su base en Qingdao esta semana, informan medios chinos.

Las maniobras se llevaron a cabo en múltiples ubicaciones estratégicas dentro del mar de la China Meridional y el océano Pacífico occidental, simulando escenarios de combate avanzados. Además, durante este despliegue, el grupo de combate probó nuevas tácticas, incluyendo la integración con aviones cisterna basados en tierra y la coordinación con un buque de asalto anfibio.

Un aspecto notable de este entrenamiento fue la inclusión del buque de asalto anfibio tipo 075 Anhui, con número de casco 33, lo que marcó una de las raras ocasiones en que este tipo de embarcación opera junto a un portaviones. El Anhui, que entró en servicio en el 2022, es capaz de transportar 30 helicópteros armados y realizar seis despegues y aterrizajes simultáneos, aunque no puede operar aeronaves de ala fija.

También participaron helicópteros Z-20 despegando desde el Anhui y un avión cisterna YY-20.

Ventajas tácticas 

Fu Qianshao, analista militar y exoficial de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación destacó las diferencias funcionales entre ambos tipos de buques. Los buques de asalto anfibio se especializan principalmente en operaciones de desembarco y apoyo a fuerzas terrestres, mientras que los portaviones se centran en ataques marítimos y aéreos a gran profundidad.

No obstante, Fu señaló que, la coordinación entre ellos ofrece ventajas tácticas. "Las fuerzas de portaviones pueden proporcionar cobertura de fuego y apoyo a los buques de asalto anfibio durante las operaciones de desembarco, mientras que ambos lados también pueden ofrecer servicios y plataformas de despegue y aterrizaje para los helicópteros de sus respectivas naves", afirmó. Asimismo, resaltó que, la coordinación flexible entre ambos tipos de buques de guerra puede fortalecer las capacidades de asalto marítimo.

En este contexto, el experto explicó que, dado que el YY-20 solo puede despegar desde aeródromos terrestres, su integración en las maniobras del grupo de ataque del portaviones representa una práctica de coordinación entre fuerzas aéreas basadas en tierra y unidades navales.

Capacidad operativa

El exoficial señaló que Pekín ha diseñado sus aviones cisterna para que puedan repostar tanto aviones de combate de la Fuerza Aérea como de la Armada, lo que facilita las operaciones marítimas y aéreas coordinadas. Por lo anterior, la capacidad del YY-20 para proporcionar reabastecimiento aéreo en el Pacífico occidental amplía significativamente el radio operativo de los aviones embarcados.

"El número de despegues y aterrizajes de aeronaves embarcadas refleja el nivel de capacidad de combate generado, mientras que el entrenamiento nocturno y al atardecer en diferentes condiciones marítimas demuestra que China busca desarrollar una capacidad operativa de aeronaves embarcadas para todo tipo de clima, similar a la de EE.UU.", concluyó.