Científicos que buscan señales de civilizaciones extraterrestres creen haber encontrado una posible explicación al 'silencio' del cosmos: algo podría estar deformando las señales antes de que nos lleguen. Un estudio publicado en The Astrophysical Journal sugiere que el clima espacial alrededor de otros planetas —vientos de plasma, partículas cargadas y eyecciones de masa coronal procedentes de sus estrellas— podría ensanchar y debilitar las emisiones de radio de origen tecnológico, haciéndolas mucho más difíciles de detectar desde la Tierra.
Hasta ahora, muchos programas de exploración en el cosmos se han centrado en buscar señales de radio muy estrechas en frecuencia, picos nítidos que no se producen de manera natural y que serían un buen indicio de tecnología. El equipo del instituto SETI analizó décadas de comunicaciones espaciales humanas —como las de las sondas Mariner y Viking— y recopiló casos en los que las señales se 'desdibujan' al atravesar el plasma entre planetas.
Con esos datos, modelaron cómo interferiría el entorno en una señal estrecha emitida desde un exoplaneta, sobre todo en sistemas con enanas rojas, las estrellas más comunes de la galaxia: el resultado es que el pico nítido se 'estira' y reparte su energía en un rango de frecuencias más ancho y tenue.
Esto implica que muchas búsquedas podrían estar pasando por alto señales reales simplemente porque su forma ya no coincide con el patrón clásico que se ha estado utilizando como filtro. Los autores proponen un marco para estimar cuánto se ensancharía una señal en función de su frecuencia y del tipo de estrella que orbita, y recomiendan que los próximos grandes radiotelescopios, como el SKA-Low, tengan en cuenta estos efectos a la hora de diseñar sus algoritmos de búsqueda.