El ciudadano británico Matthew Foster-Smith, señalado como principal sospechoso del feminicidio de la modelo colombiana Natalia Villalba Angarita, negó su participación en el crimen y afirmó que se encontraba viendo un partido del Mundial 2026 en Bogotá cuando ocurrieron los hechos. En declaraciones al diario británico The Sun, sostuvo: "Estaba viendo el partido entre Inglaterra y Croacia en una pantalla gigante de un pub irlandés, así que no fui yo".
El hombre, de 46 años, aseguró que tras el encuentro fue a un centro comercial, compró un helado y regresó más tarde para ver otros partidos. También afirmó que tomó fotografías en el pub mientras sostenía una cerveza para demostrar que estuvo allí durante ese lapso.
Sin embargo, la reconstrucción realizada por las autoridades colombianas contradice ese relato. Según la investigación, el crimen habría ocurrido entre las 11:30 AM del 17 de junio y las 5:30 PM del día siguiente (hora local), un período que no coincide con el horario del partido citado por Foster-Smith, cuyo inicio estaba previsto para las 3:00 PM.
Además, los investigadores sostienen que el británico ingresó al departamento de la víctima el 17 de junio y salió al día siguiente. Las cámaras de seguridad también lo captaron trasladando sábanas hacia la lavandería del edificio antes de abandonar el lugar.
El caso salió a la luz el 22 de junio, cuando una empleada de limpieza encontró el cuerpo de Natalia Villalba Angarita, de 36 años, dentro de una maleta en el baño del departamento de lujo que alquilaba temporalmente en Bogotá. De acuerdo con la Fiscalía, el autor dejó la ducha abierta, presuntamente para alterar la escena del crimen.
Único detenido
Foster-Smith fue detenido el pasado viernes en el aeropuerto internacional de Quito, Ecuador, luego de haber abandonado Colombia por un paso fronterizo terrestre. Las autoridades colombianas buscan procesarlo por feminicidio agravado y por ocultamiento, alteración o destrucción de elementos materiales probatorios.
El caso continúa bajo investigación y uno de los principales interrogantes sigue siendo el paradero del teléfono celular de la víctima, que aún no fue encontrado. La Fiscalía considera que ese dispositivo podría aportar información clave para reconstruir los contactos y los últimos movimientos de la modelo antes de su asesinato.

