FMI hace un alarmante pronóstico sobre la IA: qué dice

El auge de la inteligencia artificial podría tener un efecto inesperado sobre los precios.

La inteligencia artificial podría alimentar la inflación no solo por el encarecimiento de componentes tecnológicos, sino también por el aumento del gasto de los consumidores, afirmó el economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Pierre-Olivier Gourinchas, en una entrevista con Bloomberg publicada este miércoles.

Según explicó, hay dos canales vinculados al impacto de la IA. El primero está relacionado con los cuellos de botella en las cadenas de suministro, especialmente por la alta demanda de chips, memoria y almacenamiento. El segundo tiene que ver con la demanda de los consumidores.

El efecto riqueza

Gourinchas señaló que el auge de la inversión en IA está "generando valoraciones extraordinarias" para empresas en los mercados bursátiles de EE.UU. y en países como Corea del Sur.

Este crecimiento eleva el valor de carteras de inversión y fondos de jubilación, lo que puede hacer que los consumidores se sientan más ricos y estén más dispuestos a gastar en vacaciones, viviendas u otras compras importantes. "Estas presiones de la demanda generan inflación", aclaró Gourinchas.

El debate surge en un contexto de crecientes dudas sobre una posible burbuja vinculada a la inteligencia artificial en Wall Street. Una reciente caída de las acciones tecnológicas reavivó las preocupaciones sobre el ritmo y la magnitud del auge, aunque no hay consenso sobre si realmente se ha formado una burbuja.

Chips, memoria y precios más altos

El efecto de la IA ya se refleja en algunos sectores tecnológicos. Apple subió los precios de varios dispositivos por el fuerte aumento del costo de la memoria y el almacenamiento, impulsado por la demanda de los centros de datos. Microsoft también anunció otra subida de precios para las consolas Xbox.

Otros riesgos para la economía mundial

Además del impacto de la IA, Gourinchas mencionó otras dos preocupaciones: la incertidumbre sobre los flujos de energía debido a la guerra en Irán y los problemas fiscales que enfrentan muchos países. Estos problemas fiscales se agravan por los altos niveles de deuda, el crecimiento más lento y el aumento de los costos de endeudamiento.