Las fuerzas rusas frustraron un ataque masivo ucraniano lanzado la noche del viernes al sábado contra el territorio de Rusia.
Según el Ministerio de Defensa ruso, fueron derribados un total de diez misiles de crucero Flamingo y nueve proyectiles de sistemas de lanzamisiles múltiple HIMARS de fabricación estadounidense, además de 494 drones.
Los derribos fueron llevados a cabo por unidades de las Fuerzas de Misiles Antiaéreos, grupos de fuego móviles y tripulaciones de la aviación de combate y del Ejército, que actuaron bajo el mando del alto mando de las Fuerzas Espaciales.
La cartera castrense aseveró que con esta ofensiva el régimen de Kiev intentó "distraer la atención" de los ucranianos y sus "patrocinadores extranjeros" de las consecuencias del ataque ruso realizado el pasado jueves contra instalaciones militares cerca de su capital y del "colapso catastrófico de la defensa" de las fuerzas del país en la ciudad estratégica de Konstantínovka, en la República Popular de Donetsk, recién liberada por Rusia.
Según el ministerio, solo en el mes de junio, Ucrania lanzó contra Rusia unos 13.000 objetivos aéreos fabricados por "países europeos, incluido Reino Unido". Ante ello, el organismo advirtió al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, que los ataques contra la infraestructura civil "no quedarán sin respuesta".