La clasificación de Estados Unidos a los octavos de final del Mundial de 2026 quedó envuelta en una fuerte polémica después de que la FIFA revocara la suspensión del delantero estadounidense Folarin Balogun, una decisión que coincidió con gestiones realizadas por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Balogun fue expulsado con tarjeta roja directa durante el encuentro del 2 de julio contra Bosnia y Herzegovina, en el que EE.UU. se llevó la victoria 2-0. Balogun realizó una acción sobre el defensor Tarik Muharemovic que el árbitro sancionó luego de revisar la jugada en el VAR. Dos días después, la FIFA confirmó que el delantero debía cumplir un partido de suspensión, una sanción que, según el reglamento disciplinario, no podía ser apelada en casos de expulsiones directas.
Sin embargo, el domingo la FIFA sorprendió al anunciar que dejaría sin efecto la suspensión invocando el artículo 27 de su Código Disciplinario, que permite a su comité judicial suspender total o parcialmente la aplicación de una sanción. De esta manera, Balogun podrá disputar el partido de octavos de final ante Bélgica este lunes, aunque la tarjeta roja permanecerá en su historial durante un año y la sanción se aplicará si reincide en una infracción de gravedad similar.
¿Un pedido de Trump?
Según diversos medios, fuentes cercanas al caso aseguraron que Trump realizó tres llamadas a la FIFA desde el miércoles para impulsar el cambio de decisión. Además, surgieron versiones de que el grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, encabezado por Andrew Giuliani, habría promovido una impugnación centrada en el uso de las repeticiones en cámara lenta durante las revisiones del VAR.
Tras el anuncio, el mandatario estadounidense agradeció públicamente al organismo rector del fútbol por la medida y escribió en Truth Social: "¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!".
Según las fuentes, el mandatario solicitó que el organismo rector del fútbol revisara la situación del jugador, que fue expulsado en el minuto 64 del partido tras una falta y pisotón sobre el defensor bosnio. Además, otras fuentes citadas por Politico afirmaron que el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, participó en conversaciones entre bastidores con la FIFA para lograr la suspensión de la sanción del delantero.
Este lunes, Trump aceptó haber hablado con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para que revisaran el caso del delantero estadounidense. "Lo único que hice fue pedir una revisión. No dije: "tienes que hacer esto'. Gianni Infantino es un hombre inteligente y firme", aseguró este lunes el mandatario estadounidense hablando desde el Despacho Oval.
Reacción de Bélgica y la UEFA
La decisión provocó una dura reacción de Bélgica, próximo rival de Estados Unidos. La Federación Belga de Fútbol acusó a la FIFA de contradecir sus propias normas y anunció que estudia posibles acciones legales para defender la igualdad de condiciones en el torneo.
El organismo sostuvo que la suspensión automática por una tarjeta roja directa está contemplada tanto en el reglamento del Mundial de 2026 como en las circulares distribuidas previamente a todas las federaciones participantes. Y afirmó que estudia "todas las opciones posibles" para proteger los derechos de las selecciones participantes y los principios del juego limpio.
La UEFA también criticó la decisión de la FIFA de permitir que Balogun dispute el partido de octavos de final del Mundial 2026 ante Bélgica, pese a haber sido expulsado en la fase anterior. En un comunicado este lunes, el organismo aseguró que la medida "cruzó una línea roja" al suspender durante un año la aplicación de la sanción automática derivada de la tarjeta roja.
El máximo ente del fútbol europeo sostuvo que la suspensión mínima de un partido tras una expulsión "no es una opción discrecional", sino un principio incorporado en el reglamento que no puede quedar sujeto a excepciones, especialmente en pleno torneo y cuando otros futbolistas han cumplido sanciones idénticas.
Respuesta de Infantino y la FIFA
Tras las declaraciones de Trump y la ola de reacciones, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se pronunció este lunes y defendió la autonomía de los órganos judiciales de la organización.
"Los órganos judiciales de la FIFA son independientes. Operan de manera autónoma, aplican el Código Disciplinario de la FIFA y deciden los casos en base a las regulaciones aplicables y los hechos específicos ante ellos. Su independencia es esencial para la credibilidad e integridad del fútbol, y esto debe respetarse siempre", dijo.
La FIFA, por su parte, desestimó la apelación de Bélgica sobre la elegibilidad del delantero estadounidense. El Comité de Apelación de la FIFA declaró la solicitud de la Real Federación Belga de Fútbol (RBFA, por su sigla en inglés) como inadmisible, ya que el país europeo "no es parte en el procedimiento y, como tal, no tiene legitimación para apelar la decisión".
Esta no sería la primera vez que la FIFA aplica el artículo 27 durante el Mundial. El mismo mecanismo fue utilizado anteriormente para reducir la sanción impuesta a Cristiano Ronaldo, permitiéndole disputar los primeros partidos de Portugal en el torneo. No obstante, el caso de Balogun ha intensificado el debate sobre los límites de la intervención del organismo en decisiones arbitrales y sobre la influencia que pudieron tener las gestiones del presidente Donald Trump en una resolución que ha generado cuestionamientos dentro y fuera del fútbol.




