Médicos de la ciudad rusa de Tiumén salvaron a un recién nacido con una malformación cardíaca extremadamente rara al aplicar un novedoso procedimiento.
El tratamiento estándar conlleva el implante de una prótesis en la arteria pulmonar que debe sustituirse a medida que el organismo crece. Sin embargo, el equipo de cardiología del Hospital Clínico Regional Nº1 de Tiumén se enfrentó al reto de restaurar la anatomía del diminuto órgano de forma que el resultado beneficiara al paciente durante toda su vida.
Los especialistas crearon una válvula a partir de los tejidos del bebé, la cual crecerá junto con él, ha informado este jueves el gobernador Alexander Moor.
Los cardiólogos tuvieron que reconstruir la anatomía de un corazón pequeño para que le sirviera al paciente toda la vida. Como resultado, lograron crear una válvula que no requerirá reemplazos constantes ni nuevas operaciones.
Moor destacó que los médicos de Tiumén se convirtieron en los primeros en Rusia en aplicar este enfoque de tratamiento a la combinación de patologías que tenía el niño. Ahora está recuperándose en casa.