Bélgica registró un exceso de mortalidad del 48 % durante la ola de calor de finales de junio, el nivel más alto de Europa, según datos de la red europea de vigilancia de mortalidad EuroMOMO publicados por Nieuwsblad. En ese periodo fallecieron 1.747 personas más de lo habitual, por encima de Francia, con un 23 %, y Países Bajos, con un 13 %.
El bioestadístico Geert Molenberghs afirmó que el impacto responde, entre otros factores, a la forma de urbanización del país y sostuvo que "debemos fijarnos en nuestra manera de construir de forma desordenada". También señaló diferencias socioeconómicas entre las regiones que influyen en la exposición al calor.
