Al presidente de EE.UU., Donald Trump, no le preocupa la oposición de Tel Aviv al envío de aviones de combate furtivos F-35 a Turquía, según señaló en respuesta a una pregunta directa sobre la actitud al respecto del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.
"Mire, Turquía ha sido un gran aliado para mí", comentó. "Creo que ha hecho un muy buen trabajo", valoró, y detalló que se refería principalmente a la colaboración en Siria.
"Nadie me dice qué deberíamos vender y qué no", aseguró Trump, y agregó que se trata de un asunto que depende de Ankara.
A continuación, el mandatario admitió que "Turquía no es un gran fan de Israel". "Y no un gran fan de Bibi", añadió, en referencia a Netanyahu, pero "han sido geniales conmigo", dijo. Finalmente, Trump destacó la "tremenda fuerza militar" de que disponen los turcos y mencionó su "Ejército muy poderoso".
En medio de los preparativos para su visita a Washington, el primer ministro israelí aseveró a su gabinete, el pasado domingo, que no aceptaría la exigencia de EE.UU. de retirar las tropas de la Franja de Gaza, de Siria ni del Líbano, supo un canal de televisión local de sus fuentes. Ante la presión de la Casa Blanca, él "tiene la intención de valerse por sí mismo y oponerse", estando decidido de decirles "que no".
El ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, expresó en una entrevista el 10 de julio: "No habrá ningún problema para que Turquía reciba los F‑35 por los que habíamos pagado desde mucho antes". La venta quedó bloqueada por el Congreso de EE.UU., pero la Administración Trump planea desbloquearla y el canciller espera poder llegar "a una solución lo suficientemente pronto" y eliminar todos los obstáculos para conseguir la entrega.