Investigadores de la Academia China de Ciencias han analizado detalladamente imágenes satelitales para examinar los daños a las bases militares de EE.UU. en Oriente Medio y han descubierto discrepancias con las afirmaciones de Washington sobre los destrozos sufridos durante el conflicto con Irán.
Además, identificaron patrones de daños que exponen vulnerabilidades en instalaciones militares fijas estadounidenses en el extranjero y destacaron deficiencias operativas en los dos bandos, según recoge South China Morning Post.
"La magnitud de la destrucción observada indica impactos físicos que superan las caracterizaciones de 'daños mínimos' o 'defensa exitosa' que se presentan habitualmente en los informes estadounidenses", indicaron los científicos en una nota publicada en la revista especializada The Innovation.
A principios de abril, EE.UU. decretó medidas de control sobre varios proveedores de satélites, suspendiendo la distribución de imágenes espaciales de alta resolución sobre zonas de conflicto, lo que limitó la capacidad de evaluar las consecuencias de la guerra por observadores internacionales.
El análisis realizado por los investigadores chinos proporcionó una "referencia cuantitativa que diverge de las narrativas de ambas partes", mientras que Washington ha sacado pecho de una defensa efectiva y Teherán de haber infligido grandes pérdidas en centros estratégicos clave.
Según una publicación de la Sociedad China de Topografía y Cartografía, la destrucción de objetivos de alto valor superó la cifra mínima de pérdidas reportada por EE.UU., mientras que la magnitud total de los daños no alcanzó el nivel declarado por Irán.