Empresa lobista cercana a Trump anuncia la apertura de una oficina en Caracas

"Venezuela se encuentra en el umbral de una de las aperturas económicas más importantes del hemisferio en una generación", afirmó uno de los socios de la empresa.

Ballard Partners, una de las principales compañías de 'lobby' ligadas al presidente estadounidense, Donald Trump, anunció esta jornada que abrirá una oficina en Caracas, Venezuela, reporta Reuters, que refiere un comunicado oficial de la empresa.

La sede estará bajo la dirección de Scott Wagner, un abogado titulado con honores en la Universidad de Yale. Según se lee en su perfil oficial, "su trabajo se centra en la intersección entre Washington y las Américas: infraestructura transfronteriza, minerales críticos y los regímenes de sanciones que rigen el movimiento de capitales". A ello se suman asesorías a clientes de los departamentos del Tesoro, de Estado, de Guerra y de Comercio de EE.UU., así como de la Casa Blanca.

Reuters precisa que en la cartera de Ballard Partners figuran la plataforma de inversión sueca Maha Capital y la naviera venezolana Vale Marítimo. De acuerdo con su versión, que se basa en registros federales, Maha Capital contrató a la empresa lobista para presionar a las autoridades estadounidenses, en interés de obtener "aprobaciones para la adquisición y operación de yacimientos petrolíferos venezolanos".

Aparentemente, sus gestiones surtieron efecto. La plataforma sueca –que reciente cambió su nombre a KEO Capital– anunció esta jornada que aumentó su participación indirecta del 24 % al 40 % en PetroUrdaneta, una empresa mixta cuya mayoría accionaria es propiedad de la estatal Petróleos de Venezuela. "Venezuela se encuentra en el umbral de una de las aperturas económicas más importantes del hemisferio en una generación", afirmó Wagner en un comunicado al que tuvo acceso Reuters.

Tras bombardear la nación bolivariana y secuestrar al presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, Trump se ha ufanado en numerosas ocasiones de controlar los ingresos derivados de la exportación de crudo venezolano, pero también ha instado a las trasnacionales estadounidenses a invertir en la industria petrolera de Venezuela, afectada por más de una década de duras sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro de EE.UU.