Estados Unidos y Francia proporcionan información de inteligencia a Ucrania para atacar objetivos en el interior de Rusia, informa Financial Times, que cita a funcionarios ucranianos.
Esos datos habrían ayudado a Kiev a mapear los despliegues de la defensa aérea rusa, a planificar rutas para que los drones evadan esos sistemas y a mejorar la selección de objetivos.
También habrían hecho posible la elaboración un mapa detallado de la red energética rusa para identificar nodos críticos cuya interrupción podría paralizar gran parte del sistema y atacar los equipos más difíciles de reemplazar.
El uso de esta inteligencia coincide con un giro en la estrategia ucraniana, que ahora prioriza los ataques selectivos contra componentes energéticos clave en vez de ataques generalizados a refinerías, con el objetivo de mantener fuera de servicio las instalaciones energéticas rusas durante más tiempo y encarecer su recuperación, indica el periódico.


