Situational Awareness, un fondo de cobertura fundado por el exinvestigador de OpenAI Leopold Aschenbrenner, apodado 'Nostradamus de la IA', vendió la mayor parte de su cartera de acciones públicas a la empresa de inversión Citadel, uno de los fondos de cobertura más rentables y grandes del mundo, informó este jueves Reuters, citando fuentes.
Aschenbrenner se ganó el apodo de 'Nostradamus de la IA' gracias a su capacidad para predecir con notable precisión el desarrollo de la inteligencia artificial. Sin embargo, su fama en Wall Street se la granjeó a raíz de construir un fondo de cobertura sin experiencia en inversiones profesionales, que alcanzó los 20.000 millones de dólares en menos de dos años.
Situational Awareness fue fundado en 2024 con unos cientos de millones de dólares de capital. Desde entonces, una serie de apuestas exitosas en el ámbito de la IA le reportó unos rendimientos espectaculares. Una de sus apuestas más lucrativas fue invertir en la empresa de la inteligencia artificial Anthropic cuando era una 'start-up'. Ahora la empresa representa aproximadamente una quinta parte de sus activos.
El éxito de Aschenbrenner incluso generó imitadores que analizaban minuciosamente los informes regulatorios de Situational Awareness en busca de pistas sobre su próximo paso y que incluso copiaban sus operaciones.
¿Jugada maestra o debacle?
Todo parecía augurar un gran éxito. La rentabilidad de Situational Awareness alcanzó un 439 % desde primeros de año hasta finales de junio, un rápido ascenso que situó al fondo de cobertura al mismo nivel que pesos pesados como Pershing Square y Third Point.
Sin embargo, su rápido ascenso vino seguido de una caída vertiginosa. El fondo de cobertura tuvo que vender la mayor parte de su cartera de acciones públicas tras sufrir fuertes pérdidas en sus participaciones tecnológicas. La cartera incluía las acciones de varias empresas destacadas de la IA y la tecnología, como Broadcom, Intel y CoreWeave. Tras la venta, los activos del fondo cayeron desde unos 45.000 millones de dólares en su momento cumbre, a principios de julio, hasta 10.000 millones de dólares.
La venta se realizó en medio de la mayor caída mensual registrada hasta este jueves, mientras que la acciones del sector de la IA han sufrido una debacle generalizada, lo que ha borrado gran parte de las ganancias obtenidas gracias a las apuestas masivas en este sector.
Situational Awareness se vio abocada a una disyuntiva: o bien captar nuevo capital de los inversores o deshacerse de toda su cartera, opción por la que finalmente se decantó.
De tal modo, Situational Awareness cayó en julio alrededor de un 67 %, tras sufrir fuertes pérdidas en acciones relacionadas con la IA. Según Aschenbrenner, las pérdidas del fondo se agravaron por culpa de especuladores que apostaron deliberadamente en contra de sus inversiones: descubrieron en qué empresas había invertido el fondo y empezaron a jugar a la baja con esas acciones, lo que provocó una caída aún mayor de los precios y, por tanto, pérdidas adicionales para el fondo.
Situational Awareness mantendrá después del acuerdo una cartera de 10.000 millones de dólares, compuesta de acciones así como de inversiones privadas en empresas como Anthropic. Como parte del acuerdo, Citadel adquirió específicamente la porción del portafolio que estaba financiada mediante apalancamiento. El fondo no vendió su participación en Anthropic.