Pubs, restaurantes y supermercados británicos se ven obligados a importar lechuga y brócoli desde España en plena temporada de cosecha local debido a la sequía y las altas temperaturas que afectan los cultivos, informaron este sábado productores agrícolas del país, según medios locales.
Por su parte, los precios mayoristas de tomates subieron más del 60 %, la lechuga iceberg un 90 % y las papas más del 40 %, mientras que la cosecha inglesa de guisantes cayó un tercio, según Stephen Francis del grupo Fen Peas. Más de 100 organizaciones, incluidos Tesco, Sainsbury's y Aldi, solicitaron al gobierno convertir el sistema alimentario en prioridad nacional ante la amenaza que representan los incendios forestales y el clima extremo para la seguridad alimentaria británica.
