La corporación estatal rusa Rostec ha desarrollado un nuevo cartucho de caza cuya velocidad en boca supera los 1.000 metros por segundo. El IGLA Rocket, de fabricación totalmente nacional, sustituirá a los cartuchos .308 Winchester (7,62 x 51mm) en el mercado ruso.
El fabricante destacó que esta velocidad inicial garantiza un impacto fiable en el objetivo y una trayectoria plana y que el cartucho ofrece alta velocidad y precisión incluso con rifles de cañón corto. Según sus desarrolladores, alcanza su velocidad máxima en un arma con un cañón de al menos 71 cm (28 pulgadas).
"En Rusia, los cazadores siempre han existido, existen y existirán. Y ninguna sanción puede detenerlos. Los proveedores extranjeros, incluso los exclusivos, se marcharon debido a las sanciones, empeorando su situación. A cambio, nuestros armeros ofrecen munición de calidad comparable o incluso superior", enfatizó la corporación estatal.
Además de una amplia gama de cartuchos para rifles de caza, la marca IGLA también produce cartuchos antidrones que contienen perdigones de alta resistencia capaces de derribar pequeños drones a distancias de hasta 100 metros. Esta munición está siendo utilizada actualmente por la infantería rusa durante el conflicto contra Ucrania.