De la esperanza a la crisis: las promesas de EE.UU. a Ucrania se esfuman y dejan a Kiev a la deriva

Entre las promesas incumplidas, el análisis de The Atlantic recuerda que el mandatario estadounidense no solo se negó a enviar más sistemas Patriot a Ucrania, sino que también revocó su promesa de autorizar a las empresas ucranianas a fabricarlos.

El impulso de apoyo a Ucrania por parte de la Administración estadounidense, que parecía consolidarse últimamente, se ha desvanecido en cuestión de días, dejando al régimen de Kiev sin avances concretos en sus demandas militares, al tiempo que el país eslavo enfrenta la destitución de altos funcionarios por escándalos de corrupción, según revela un análisis de The Atlantic, publicado este viernes

De acuerdo con lo difundido, las expectativas ucranianas generadas en torno a un posible cambio en la dinámica del conflicto se desmoronaron rápidamente. Así, la publicación recuerda que el presidente de EE.UU., Donald Trump, no accedió durante su última reunión con el líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski, a enviar más sistemas de defensa aérea Patriot a Ucrania. 

Desplome del optimismo

Paralelamente, el mandatario estadounidense revirtió su promesa de permitir a las empresas ucranianas fabricar estos sistemas. Las conversaciones para obtener apoyo adicional a través del sistema de satélites Starlink —que Zelenski pretendía utilizar para guiar ataques contra las baterías de misiles de Rusia— tampoco avanzaron, ya que el propietario de SpaceX, Elon Musk, ha rechazado las peticiones de Kiev. "No facilitaremos una escalada del conflicto que pueda conducir a una Tercera Guerra Mundial", escribió entonces el multimillonario estadounidense en sus redes sociales.

Al explicar la situación en torno a los sistemas Patriot, el análisis sugiere que la Casa Blanca puede temer represalias del Kremlin y enfrentar una escasez de municiones en el contexto de su guerra con Irán. Por su parte, un alto funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, indicó que Washington debe "priorizar la protección de estos sistemas excepcionales y expandir la producción general de sistemas de armas críticos para el combatiente estadounidense y para sus socios y aliados".

También se señala que, pese a que Trump afirmó que sus enviados especiales, Steve Witkoff y Jared Kushner, viajarían a Kiev en los próximos días, no hay señales concretas de que el viaje se vaya a realizar. El análisis enfatiza que incluso responsables ucranianos se muestran escépticas sobre la posibilidad de que los dos empresarios, que tendrían que recorrer en tren el largo trayecto desde Polonia, lleguen a visitar la capital ucraniana en el corto plazo.

Por su parte, Zelenski expresó sus sospechas sobre las verdaderas intenciones de sus socios occidentales, sugiriendo que "estos son pasos políticos destinados a hacer que Ucrania sea más [...] complaciente".

Crisis interna

Simultáneamente, el artículo de The Atlantic menciona que el equipo de Zelenski ha sufrido cambios significativos: el repentino despido del ministro de Defensa Mijaíl Fiódorov y la destitución de la ex vice primera ministra y exembajadora ucraniana en EE.UU., Olga Stefaníshina, quien regresó a Kiev para enfrentar acusaciones de enriquecimiento ilícito que ella niega. El medio relata que la situación también provocó protestas en Kiev, donde manifestantes exigieron la restitución del ministro cesado.

Sepa más sobre el megaescándalo de corrupción en Ucrania, en este artículo  

Asimismo, el desplome del optimismo se refleja también en el plano militar, donde Rusia ha intensificado sus ataques contra infraestructuras utilizadas por el régimen de Kiev, aprovechando así la debilidad de las defensas aéreas ucranianas. Según el análisis, en una sola noche Ucrania enfrentó una andanada de al menos dos docenas de misiles balísticos, de los cuales las fuerzas ucranianas no pudieron interceptar ninguno. 

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