Reportan grave deterioro de un portaviones de EE.UU. que participó en la guerra con Irán

Los familiares de los marinos e infantes de marina a bordo del USS Abraham Lincoln también están dando la voz de alarma debido a que sus seres queridos están tan exhaustos que temen que esto pueda provocar errores fatales.

El portaviones USS Abraham Lincoln, que entra en su noveno mes en el mar y su quinto mes consecutivo de operaciones de combate contra Irán, presenta graves signos de deterioro, reporta MS NOW, citando a familiares de los militares a bordo. 

Según sus fuentes, las duchas de la embarcación están mohosas y, algunos días, permanecen cerradas, lo mismo ocurre con la lavandería. Además, reportaron una escasez de alimentos y largas filas de una hora o más para comprar comida en la tienda del barco. En particular, uno de los militares señaló a su madre que, a veces, su comida consistía en media taza de arroz y dos tortillas.  Además, la tripulación se está quedando sin artículos básicos como pasta de dientes, desodorante y jabón.

Uno de los efectivos incluso aseguró haber visto agujeros que se han ido desgastando en la cubierta de vuelo, uno de los lugares más peligrosos del ámbito militar. Aviones de alta velocidad con potentes motores pueden quemar a los marinos y arrojarlos por la borda. Las hélices giratorias son capaces provocar accidentes, mientras que la constante carga y descarga de bombas, misiles y cohetes supone un riesgo de explosiones e incendios.  

"El ánimo no está bien"

Además, los familiares de los marinos e infantes de marina están dando la voz de alarma, debido a que sus seres queridos están tan exhaustos que temen que esto pueda provocar errores fatales. La tripulación del Lincoln solo ha tenido dos días libres fuera del buque desde que zarpó el pasado noviembre de su puerto base en San Diego. El buque hizo en diciembre una breve escala en la isla de Guam y luego no volvió a hacer escala hasta el 7 de julio, cuando atracó brevemente en Omán tras 208 días consecutivos en el mar, un récord moderno para un portaviones de la Armada. 

En ese contexto, Brett Snow, un veterano de la Armada cuyo hijo presta servicio en el portaviones, explicó que las largas jornadas laborales con pocos descansos pueden provocar accidentes. "Ya es uno de los lugares más peligrosos del mundo, y ahora hay que trabajar sin descanso, día tras día", señaló. "El ánimo no está bien. Al parecer, el médico o terapeuta del barco dijo que tienen que llegar a puerto pronto o la gente va a empezar a perder la cabeza", manifestó, a su vez, Bonnie York, cuyo hijastro está a bordo del Lincoln.  

La demócrata Sara Jacobs, miembro del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que representa el puerto base del Lincoln, San Diego, enfatizó que también le preocupa el agotamiento y la salud mental de los marines a bordo "porque la historia ha demostrado que esto puede tener graves consecuencias, incluido un mayor riesgo de suicidio".

¿Qué dice la Armada de EE.UU.?

Por su parte, el comandante Joseph Hontz, portavoz de la Quinta Flota de la Armada de EE.UU. reconoció que ocasionalmente ha habido casos de escasez que se solucionaron rápidamente, subrayando que no se registraron problemas crónicos. "Si bien más de 250 días de despliegue suponen un desafío para la tripulación y su equipo, siguen demostrando resiliencia y están listos para cumplir cualquier tarea que se les asigne", declaró, añadiendo que el buque sigue siendo "totalmente capaz de cumplir con todas las misiones encomendadas".

Asimismo, explicó que un despliegue tan largo ha obligado a los planificadores logísticos a realizar ajustes para afrontar los desafíos derivados de las operaciones regionales y las limitaciones geográficas. "En ocasiones, han escaseado ciertos suministros durante breves períodos de tiempo, pero el Abraham Lincoln y todos los barcos en la zona de operaciones cuentan actualmente con un suministro adecuado de alimentos y provisiones para mantener las operaciones", aseguró.

"En una ciudad flotante con miles de marinos e infantes de marina a bordo, ocasionalmente se forman filas para las comidas y ciertos servicios", apuntó, agregando que el liderazgo ha estado ajustando los horarios de comidas y servicios para minimizar los tiempos de espera, incluyendo la asignación de días de la semana a diferentes escuadrones y departamentos para visitar la tienda del barco. 

Hontz también detalló que el personal tiene acceso a bordo a clases de ejercicio en el gimnasio, a equipos de salud mental y de capellanía, y puede usar Internet para hablar con sus familias "cuando las situaciones tácticas lo permiten".  Respecto a la cubierta de vuelo del Lincoln reconoció que esta ha soportado más de 10.000 salidas aéreas en los últimos ocho meses, pero afirmó que no hay agujeros y que la tripulación ha podido reparar el desgaste normal cuando ha sido necesario.