El Gobierno de Panamá decidió reforzar la seguridad en la zona limítrofe con Colombia, a raíz de los atentados registrados en el primer día de gestión del presidente del país vecino, Abelardo de la Espriella, que dejaron un policía muerto y varias personas heridas.
El dispositivo prevé aumentar la presencia de agentes del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) y del Servicio Nacional Aeronaval (Senan) en puntos estratégicos de los 266 kilómetros de frontera, lo que también implica la movilización en las costas del Pacífico y el Atlántico.
El despliegue se produce después de reportes en la prensa colombiana que especulaban sobre el supuesto desplazamiento a Panamá de bloques de grupos subversivos que estarían en la mira del Gobierno entrante a Colombia, como el Clan del Golfo. No obstante, el ministro de seguridad del país centroamericano, Frank Ábrego, desestimó la alarma.
"Hemos hecho todas las coordinaciones con autoridades de Colombia, algunas que no podemos hacer públicas, y en este momento no hay ningún tipo de información veraz que nos hable de que habrá algún tipo de inmigración en masa hacia Panamá", indicó.
En esa línea, la cartera a cargo de Ábrego recalcó que el operativo pretende robustecer la presencia militar en la zona para "cumplir el Estado de Derecho ante cualquier amenaza que pueda poner en riesgo la seguridad y paz de la población".
El domingo, De la Espriella anunció varios golpes asestados por la Fuerza Pública de su país a distintas estructuras criminales que operan en territorio colombiano, en un mensaje difundido apenas dos días después de iniciar su administración.
En su informe detalló la muerte del cabecilla de la estructura 28 de las disidencias de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), conocido como el 'Ruso' o el 'Alemán', y otros tres integrantes en el departamento de Meta. Señaló, además, la baja de dos miembros del Clan del Golfo en Antioquia junto con la incautación de armas.
Finalmente, el mandatario destacó que en la ciudad de Necoclí fueron capturados cuatro presuntos integrantes de la subestructura Gabriel Poveda Ramos, también del Clan del Golfo.