El devastador sismo de magnitud 7,4 que sacudió en la víspera el occidente de Colombia, ha traído consigo la paralización casi total de las exportaciones de café, uno de los rubros en los que ese país suramericano ha cimentado su comercio exterior, reporta Bloomberg.
La suspensión casi íntegra de las operaciones relacionadas con el café obedece a la imposibilidad de acceder al puerto de Buenaventura, sobre la costa pacífica, en virtud de los numerosos bloqueos que se registran en las vías, especialmente en la carretera Cali-Buenaventura, explicó en una entrevista con la agencia Gustavo Gómez, quien encabeza la Asociación Nacional de Exportadores de Colombia, Asoexport.
"Las operaciones cafetaleras están actualmente paralizadas. Puede que haya algunas operaciones aisladas, pero por el momento la exportación de café se ha detenido", afirmó el empresario. En sus palabras, "hasta el momento, no hay ninguna comunicación oficial que indique cuándo se reabrirá completamente la carretera".
Logística en contra
De otro lado, si bien es cierto que el café se cosecha en buena parte del territorio colombiano, la producción estacional se concentra ahora mismo en las regiones del sur del país, incluidos los departamentos de Cauca, Huila, Nariño y Valle del Cauca. La mayoría de ellos sufrieron afectaciones por el movimiento telúrico.
Además, todavía no concluyen las evaluaciones de las terminales portuarias en Buenaventura, por donde habitualmente se exporta el café. Los puertos de Santa Marta y Cartagena, sobre las aguas del mar Caribe, aunque teóricamente figuran como una ruta alternativa, no lo son del todo en la realidad.
En particular, el representante empresarial aludió a la elevada concentración de empresas de transporte e instalaciones destinadas al procesamiento en el 'Eje Cafetero', donde precisamente se han registrado los efectos más devastadores de los sismos, las operaciones se han visto interrumpidas.
"Las plantas procesadoras aún están evaluando los daños. Hasta el momento no se han reportado daños estructurales graves en los molinos de café, pero las operaciones se están viendo afectadas por cortes de electricidad, problemas de conectividad y el impacto personal en los trabajadores, incluyendo a personas que han perdido sus hogares", abundó Gómez.
Futuro incierto
El terremoto también se dejó sentir en los mercados de 'commodities'. Los futuros de café arábiga cerraron en la bolsa de Nueva York con un ligero retroceso en comparación con la jornada anterior, pero tras meses de fluctuaciones donde se han alcanzado picos históricos. Colombia es el segundo productor de granos de café de alta calidad en todo el mundo, solo superado por Brasil. En 2025, la producción cafetalera colombiana se cifró en 13,4 millones de sacos con capacidad de 60 kilogramos.
En el escenario actual, es probable que aun habiéndose rehabilitado las rutas de acceso y las infraestructuras dañadas, las exportaciones de ese rubro se retrasen todavía más debido a la aparición de cuellos de botella en los puertos. La exportación promedio mensual se calcula en un millón de sacos, lo que implica que cada día de paralización se traducirá en acumulación de inventarios y retrasos en los volúmenes de envíos.
"Esto acabará provocando retrasos en los envíos y también ejercerá presión sobre la cadena de suministro, una vez que las cosas empiecen a reabrirse y se reanuden las operaciones", cerró Gómez.



