Una "sobrecarga" de visitantes no contabilizado como parte del aforo permitido a la ciudad inca de Machu Picchu, en Cusco, generó el "deterioro progresivo del Santuario Histórico", lo que podría hacerle perder su estatus especial, según autoridades.
"Representa una amenaza para su conservación e incluso el riesgo de perder la categoría de patrimonio cultural de la humanidad otorgado por la Unesco", alertó el miércoles la Contraloría General de la República.
En una nota de prensa, el ente acusó que el posible responsable es la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) Cusco, "quienes no administraron ni controlaron el número de visitantes a la Llaqta mediante un registro previo".
