Los actos de terrorismo cometidos por las Fuerzas Armadas de Ucrania en el mar Negro no justifican la aplicación de medidas de moratoria "a medias" que solo permitirían a Kiev ganar tiempo, afirmó este viernes la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova.
En respuesta a una consulta de la prensa sobre la propuesta del ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, de establecer una moratoria en las acciones militares en el mar Negro, Zajárova señaló que Moscú no ha recibido por canales oficiales ninguna iniciativa turca formalizada que concrete las condiciones de ese eventual acuerdo.
La alta diplomática rusa recordó que Rusia ya aplicó en 2022 y 2023 un esquema similar, conocido como la Iniciativa del mar Negro, y señaló que volver a ese formato sería contraproducente. "Si se trata de un esquema unilateral como el de 2022-2023, por el que Moscú suspendió las hostilidades en el mar Negro o, más precisamente, las medidas de respuesta para proteger su infraestructura portuaria y sus instalaciones energéticas, regresar a esa variante no es conveniente", subrayó.
Zajárova explicó que en aquella ocasión Rusia aceptó la moratoria a cambio del acceso de su producción agrícola a los mercados mundiales. Sin embargo, indicó que Occidente actuó de mala fe, ya que el corredor humanitario fue utilizado para lanzar ataques terroristas contra objetivos civiles y militares rusos, mientras que los productos agrícolas rusos permanecieron bajo sanciones. "Esto condujo finalmente al colapso de la Iniciativa del mar Negro", agregó.
En este contexto, la portavoz denunció que Rusia enfrenta de manera regular actos de terrorismo perpetrados por drones ucranianos contra embarcaciones civiles de países ribereños.
"Consideramos estos ataques como una política deliberada para desestabilizar la navegación civil en la región del mar Negro, con el objetivo de seguir agravando la situación y prolongar el conflicto, con la abierta complicidad de los vecinos de la región", declaró.
Asimismo, advirtió que no existen "condiciones para una mejora de la situación" y, en consecuencia, "ningún motivo para adoptar medidas a medias que solo den al régimen de Kiev un respiro temporal".
Por último, Zajárova se refirió a los crecientes llamados internacionales a favor de un alto el fuego y afirmó que la postura rusa no ha cambiado. "Un arreglo sostenible y a largo plazo de la crisis ucraniana solo es posible si se eliminan sus causas profundas", enfatizó. Entre ellas mencionó las amenazas a la seguridad derivadas de la expansión de la OTAN hacia el este y los intentos de arrastrar a Kiev a la Alianza Atlántica, así como la necesidad de garantizar los derechos de la población rusa y rusohablante en los territorios que siguen bajo control de Kiev.
Acuerdo de granos
El 22 de julio de 2022 se firmaron en Estambul dos acuerdos relacionados entre sí: la Iniciativa del mar Negro sobre la exportación de alimentos ucranianos y amoníaco ruso y el Memorándum Rusia-Naciones Unidas sobre la normalización de las exportaciones rusas de productos agrícolas y fertilizantes.
Estos pactos iban destinados a "garantizar la seguridad alimentaria mundial, a reducir las amenazas de hambruna y a ayudar a los países necesitados de Asia, África y América Latina", y tenían como objetivo ayudar a reanudar los envíos de grano bloqueados por el conflicto ucraniano.
Moscú ha denunciado en varias ocasiones que los acuerdos se cumplían solo en la parte relacionada con la comercialización de cereales ucranianos, y que los suministros llegaban principalmente a países occidentales en vez de a países necesitados, tal y como estipulaba el convenio. Tampoco se estaba aplicando la segunda parte de la iniciativa, según la cual debían eliminarse todos los obstáculos a la exportación de fertilizantes y cereales de Rusia.
El 17 de julio de 2023, Rusia informó a las partes integrantes del acuerdo de transporte de granos su oposición a que se prorrogara, debido al incumplimiento del mismo y a la discordancia con los fines planteados inicialmente.
- El presidente ruso, Vladímir Putin, ha manifestado en reiteradas ocasiones que Moscú está comprometido a encontrar una solución diplomática a la crisis ucraniana. Así, ha enfatizado que en primer lugar hay que garantizar la seguridad de Rusia a largo plazo, por lo que es importante eliminar las causas profundas del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN, que Moscú percibe como una amenaza, y la violación de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.
- La propuesta rusa contempla que Kiev retire completamente sus tropas de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk y de las provincias de Zaporozhie y Jersón (incorporadas después de consultas populares en 2022), y que reconozca esos territorios, así como Crimea y Sebastopol, como sujetos de la Federación de Rusia. Además, deben garantizarse la neutralidad, la no alineación, la desnuclearización, la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania.
- Existe también un aspecto humanitario referente al "idioma ruso" y "la independencia y las condiciones dignas para el desarrollo de la Iglesia ortodoxa en Ucrania", resaltó Putin en agosto de 2025. "Todo esto en conjunto debe discutirse y convertirse en la base para una paz duradera, en general, sin limitaciones temporales".