Irán rechazó categóricamente la pretensión del presidente estadounidense, Donald Trump, de declarar al estrecho de Ormuz como parte de su país, una vez –según afirmó– se concrete la victoria militar sobre la nación persa.
"Del estrecho de Ormuz no se pueden apoderar ni con un tuit, ni con un portaaviones, ni con la emisión de un decreto, ni con un discurso de campaña electoral", escribió en su perfil de X el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, quien recalcó que Teherán "no teme a las amenazas ni se intimida con demostraciones de fuerza".
En línea similar, el alto funcionario instó a Washington a "aceptar de una vez por todas la realidad". Según su punto de vista, eso consistiría en asumir que las fuerzas estadounidenses "han sufrido derrotas estratégicas y golpes severos" en el contexto de la agresión lanzada conjuntamente con Israel en contra de Irán.
"El estrecho de Ormuz ha sido, es y será iraní. Ese estrecho solo se abrirá y cerrará bajo el mando de Irán, y mientras no acepten la realidad de la derrota y no dejen de alimentar ilusiones, Irán continuará aplicando el bloqueo", completó.
Trump aseguró en un acto celebrado en Nueva York que "después de derrotar a Irán, que está siendo derrotado estrepitosamente", seguidamente declararía "el estrecho de Ormuz territorio de EE.UU.". En sus palabras, ahora mismo, Washington es, de facto, el dueño del estrecho. "En esencia, eso es lo que es. Tenemos el bloqueo. Ningún barco puede pasar a menos que nosotros lo permitamos", alegó.


