Bloomberg: Un petrolero con bandera griega es atacado en el mar Negro

El buque Skiros fue blanco de un ataque tras cargar en la terminal del Consorcio del Oleoducto del Caspio, cerca del puerto ruso de Novorossíisk. El medio griego SKAI reporta que el ataque fue organizado por las autoridades ucranianas.

Un petrolero que opera bajo bandera griega fue atacado en el mar Negro tras subir a bordo un cargamento de origen ruso, informa Bloomberg, citando a personas familiarizadas con el asunto

De acuerdo con el medio, el buque Skiros —con capacidad para transportar alrededor de un millón de barriles de petróleo— se convirtió en blanco de un ataque tras cargar en la terminal del Consorcio del Oleoducto del Caspio (KTK, por sus siglas en ruso), cerca del puerto ruso de Novorossíisk.

El ataque tuvo lugar el domingo, cerca de la terminal, y no dejó heridos ni tampoco provocó contaminación en la zona, según la empresa que figura como operadora de esa nave. La compañía se negó a hacer más comentarios sobre el incidente.

Por su parte, el medio griego SKAI precisa que el ataque fue perpetrado mediante un dron y tuvo como objetivo un buque cisterna de intereses griegos, que estaba cargando petróleo en el puerto ruso de Novorossíisk.

El medio señala que en las imágenes que obtuvo del ataque se ve al vehículo aéreo no tripulado realizando primero un vuelo de reconocimiento en la zona marítima, y después estrellándose contra el puente del petrolero griego, provocando un incendio.

Según afirma, se cree que el ataque fue organizado por las autoridades ucranianas, que en el pasado ya habían orquestado ataques con drones contra otros buques en la terminal marítima en el mar Negro.

Cómo los ataques de Kiev a instalaciones gasísticas rusas amenazan al mercado mundial, lea en este artículo

Las exigencias de EE.UU.

El KTK es la principal ruta para el transporte de petróleo desde la región del Caspio a los mercados mundiales. El oleoducto, de más de 1.500 kilómetros de longitud, conecta los yacimientos del oeste de Kazajistán con la terminal marítima de Novorossíisk, donde el crudo se carga en buques cisterna. Entre los accionistas occidentales del KTK y las compañías vinculadas a sus envíos figuran Chevron, ExxonMobil, Eni, Total y Shell, además de otras empresas.

El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, exigió personalmente este mes al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, cesar los ataques contra la infraestructura del Consorcio del Oleoducto del Caspio. Según Financial Times, Washington expresó su alarma porque los ataques ucranianos estaban desestabilizando aún más los mercados petroleros mundiales y perjudicando a empresas estadounidenses.

Previamente, Ucrania ya se había comprometidono atacar en el mar Negro a ciertos buques cisterna, como tampoco otras infraestructuras cruciales para la exportación de crudo. De acuerdo con las fuentes con conocimiento sobre la situación, en virtud del acuerdo entre altos cargos del Gobierno de EE.UU. y dirigentes ucranianos, Kiev debería abstenerse de atacar la infraestructura del KTK y los buques no rusos con destino a la terminal, siempre y cuando dichas embarcaciones no estén sujetas a sanciones ucranianas y no transporten carga rusa. Además, Ucrania habría enviado a las compañías navieras una lista de condiciones bajo las cuales sus barcos no serían atacados.