Las reliquias de Dmitri Donskói, el príncipe moscovita que venció a los mongoles en el siglo XIV, han sido recuperadas en la catedral del Arcángel del Kremlin. La hazaña del príncipe en la crucial batalla de Kulikovo en el año 1380 abrió el camino para la liberación de Rusia del yugo tártaro-mongol.

La Iglesia ortodoxa canonizó al príncipe en 1988 por la victoria contra el general mongol Mamái a orillas del río Don. El pasado julio, durante unos trabajos de restauración en la catedral, sobre el lugar de sepultura de los grandes príncipes se descubrieron por casualidad tres sarcófagos, uno de los cuales de determinó que pertenece a Donskói.

Los estudios arqueológicos y antropológicos han confirmado la veracidad del hallazgo y los expertos determinaron que los restos del príncipe moscovita se conservaron en su totalidad a excepción del hueso calcáneo izquierdo.
Tras el histórico descubrimiento, el patriarca Kiril de Moscú y de toda Rusia, jefe de la Iglesia ortodoxa rusa, presidió un servicio de oración ante las reliquias en la catedral del Arcángel.


