Las elecciones que se celebrarán este domingo en el estado de Sajonia-Anhalt abrirán la temporada electoral en Alemania y darán inicio a una serie de importantes comicios regionales.
La votación podría convertirse además en un triunfo para el partido opositor Alternativa para Alemania (AfD) y en un auténtico terremoto político para la coalición gobernante.
¿Por qué son tan importantes?
Aunque en este estado federado vive apenas alrededor del 3 % de la población alemana, pocas veces unas elecciones regionales habían despertado tanta expectación.
La prensa local presenta la votación como una especie de ensayo de los cambios políticos que podrían producirse próximamente en todo el país. Si la AfD consigue consolidar su liderazgo, Alemania podría enfrentarse por primera vez a una situación en la que un partido considerado 'apestado' por las fuerzas tradicionales tenga una posibilidad real de aspirar al poder ejecutivo en uno de los estados federados.
Según los últimos sondeos, el apoyo a AfD en el este del país ronda el 43 %. Aunque esta cifra prácticamente duplica la de sus principales rivales, podría no ser suficiente para formar por sí sola un Gobierno con mayoría.
Sin embargo, ese escenario podría resultar incluso más peligroso para la coalición gobernante. Como señala Die Zeit, una victoria de la AfD sin mayoría absoluta podría obligar a la CDU y a los socialdemócratas a plantearse una coalición con La Izquierda.
La cooperación con esta formación, al igual que con la AfD, choca con la política del llamado 'cordón sanitario' adoptada por los partidos tradicionales. Una eventual alianza con La Izquierda podría convertirse así en un "punto crítico" para la coalición gobernante y desencadenar una nueva ola de divisiones internas.
Las elecciones de Sajonia-Anhalt serán solo el punto de partida de una intensa campaña electoral que continuará con comicios en Berlín y Mecklemburgo-Pomerania Occidental el 20 de septiembre.
Estos resultados podrían marcar una tendencia con importantes consecuencias tanto para la coalición gobernante como para el canciller Friedrich Merz.
Un intento de desviar la atención
El canciller alemán está haciendo todo lo posible para evitar una derrota. En vísperas del inicio de la campaña electoral, su Gobierno acusó a Rusia, sin presentar pruebas concluyentes, de estar detrás de un incidente con drones en el aeropuerto de Leipzig y dio nuevos pasos hacia una escalada con Moscú, entre ellos el anuncio del cierre del Consulado General ruso en Bonn y de la Casa Rusa en Berlín.
Politico señala que una de las razones de la dura reacción alemana podría ser precisamente el intento de contener el crecimiento de la AfD, una fuerza que aboga por una política más pragmática hacia Moscú.
En términos similares se pronunció el presidente ruso, Vladímir Putin, al comentar la postura de Berlín. "Creo que esto se debe principalmente a la situación política interna: la posición del canciller es complicada. No goza de la confianza de sus ciudadanos, y está claro por qué. Porque no defiende los intereses nacionales, sino que comercia con ellos", afirmó.
🇩🇪❗️🇷🇺 "Merz no defiende los intereses nacionales, sino que los vende" — Putin pic.twitter.com/9rQTGOUR8A
— RT Última Hora (@RTultimahora) September 1, 2026
Merz ya había recurrido anteriormente a una estrategia similar para intentar desviar la atención de los problemas internos. En mayo, sorprendió al endurecer sus críticas contra el presidente estadounidense, Donald Trump, por la guerra contra Irán, pese a que inicialmente había respaldado la operación.
La cuenta atrás comienza
Politico advierte que, independientemente del resultado, las elecciones prometen a Merz distintos grados de "humillación política" que, a largo plazo, podrían acelerar su caída. Y no está claro que el canciller tenga una estrategia coherente para gestionar las consecuencias.
Merz ya es uno de los cancilleres menos populares de la historia del país, e incluso entre sus propios aliados se debate cada vez más abiertamente la posibilidad de sustituirlo por otra figura.
Desde hace meses circulan varios nombres como posibles sucesores, como el ministro-presidente de Renania del Norte-Westfalia, Hendrik Wust; el jefe del Gobierno de Hesse, Boris Rhein; y el ministro-presidente de Sajonia, Michael Kretschmer.

Según Bild, Wust se ha consolidado como el favorito. De acuerdo con Die Welt, ya en 2024 ocupaba el segundo lugar en la clasificación de los políticos más populares de Alemania y actualmente se mantiene entre los tres primeros.
Politico señala que la opción menos traumática para la coalición sería que Merz dimitiera voluntariamente, permitiendo que el Bundestag eligiera a su sucesor por mayoría.
El propio canciller, sin embargo, no parece tener un plan definido y prefiere esperar al resultado de las urnas. "No voy a especular hoy sobre lo que ocurrirá al día siguiente [de las elecciones]", afirmó Merz en una entrevista televisiva el pasado domingo.
"Evaluaremos la situación a la luz de los resultados electorales y haremos todo lo posible para evitar que Sajonia-Anhalt caiga en manos de los radicales", añadió.



