El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó el domingo que Brasil es un "país soberano" que debe tomar sus propias decisiones comerciales y que no será colonia de nadie, a la vez que cuestionó los aranceles impuestos por Estados Unidos, sin mencionar directamente al presidente Donald Trump.
"Nosotros defendemos el libre comercio. Ningún país extranjero tiene derecho a decir a quién podemos comprar y a quién podemos vender. Somos un país soberano, y nuestras decisiones nos pertenecen a nosotros y a nadie más", declaró.
"No lo somos, y no seremos la colonia de nadie", agregó el mandatario durante un discurso televisado durante el Día de la Independencia.
El presidente brasileño también planteó la necesidad de proteger al país frente a intereses extranjeros. "Un país soberano es capaz de defender su territorio, sus fronteras, su entorno, sus riquezas y su gente de cualquier interés extranjero", afirmó.
Las declaraciones se producen después de que la Administración Trump impusiera nuevos aranceles a productos brasileños. Parte de las exportaciones de Brasil quedó gravada con un 37,5 %, tras dos recargos adoptados a finales de julio: uno del 25 % por presuntas prácticas comerciales desleales y otro del 12,5 % relacionado con la supuesta falta de prohibición de importaciones de productos fabricados con trabajo forzoso.