El vaciamiento de arsenales que le deja a EE.UU. la guerra contra Irán

El conflicto con Teherán agotó las reservas de interceptores Patriot, misiles ATACMS y PrSM, según las evaluaciones que varios comandantes militares presentaron a JD Vance.

Los arsenales militares de Estados Unidos se han visto seriamente mermados por la guerra con Irán, al punto de que algunos comandantes estadounidenses advirtieron en privado al vicepresidente, J.D Vance, que las reservas de municiones críticas han caído a los niveles más bajos que hayan visto, informó The New York Times el jueves.

La mayor preocupación son los interceptores Patriot, pieza clave de la defensa aérea: a finales de la primavera, en uno de los teatros militares quedaban menos de 100. También se habían agotado las reservas de misiles tácticos del Ejército (ATACMS) y de los Precision Strike Missiles (PrSM), destinados a sustituirlos.

Vance se puso en contacto directamente con comandantes estadounidenses en Oriente Medio, Europa y Asia, durante la primavera y el verano, para obtener evaluaciones sin filtros sobre la guerra. Entre sus preguntas estuvo precisamente cuánto armamento quedaba en los arsenales.

Los comandantes le describieron el impacto de la campaña sobre las reservas y la limitada disponibilidad de armas defensivas para hacer frente a los ataques de represalia iraníes o para responder a amenazas en otras regiones.

Según más de media docena de funcionarios actuales y antiguos entrevistados por The New York Times, las evaluaciones privadas también mostraron que Irán está dispuesto a soportar un nivel extraordinario de presión para preservar su gobierno. La guerra se ha prolongado mucho más de las aproximadamente seis semanas previstas inicialmente por los planificadores del Pentágono, obligando a transferir más municiones desde otros teatros y reduciendo progresivamente sus existencias.

Vance, que se había opuesto a esa guerra ya antes de su inicio, utilizó la información obtenida de los comandantes en sus conversaciones privadas con el presidente de EE.UU., Donald Trump, y su círculo más cercano, aunque el mandatario siempre ha negado la existencia del problema. Al mismo tiempo, el presidente recibía informes del jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, acerca de la presión sobre los arsenales estadounidenses y la resistencia de las fuerzas iraníes.