Lavrov: "Los europeos se aferraron a Trump y lograron disuadirlo de mantener la propuesta que se formuló en Alaska"

Si Washington no se hubiera apartado de los acuerdos alcanzados entre los presidentes ruso y estadounidense en Anchorage, se podría haber puesto fin el conflicto ucraniano "hace más de un año", afirmó el canciller ruso.

Los dirigentes europeos "se aferraron" a Donald Trump y le convencieron de abandonar la propuesta que presentó a Vladímir Putin durante su reunión en Alaska el año pasado y que Moscú había aceptado, declaró el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov.

"Fueron los europeos quienes —acudiendo apresuradamente a Washington en una amplia delegación— se aferraron al presidente Trump y le disuadieron de mantener la propuesta —eminentemente estadounidense— que nosotros habíamos aceptado", afirmó este martes durante una reunión con embajadores sobre la solución del conflicto ucraniano.

En este sentido, el canciller indicó que se podría haber puesto fin al conflicto hace más de un año si no hubieran hecho fracasar el acuerdo alcanzado en Anchorage. "Si los estadounidenses no se hubieran retractado de los acuerdos y si Europa no los hubiera apartado de dichos acuerdos, llevaríamos ya un año viviendo sin guerra", subrayó.

El jefe de la diplomacia rusa también apuntó que Europa pretendía "infligirle a Rusia una derrota estratégica", pero ahora todos están "implorando 'un alto el fuego justo' a lo largo de las líneas de contacto actuales". "Sin embargo, saben perfectamente que, en Anchorage, hace ya más de un año, nosotros aceptamos la propuesta presentada por los estadounidenses. Dicha propuesta también conllevaba el cese de las hostilidades bajo ciertas condiciones que nos resultaban aceptables", añadió.

Postura "absolutamente estúpida" de la UE

Sin embargo, Lavrov apuntó que Washington entiende las causas profundas del conflicto entre Rusia y Ucrania, mientras en Europa siguen manteniendo una postura "estúpida" al respecto.

"Lo más importante es que EE.UU. comprende las causas profundas de este conflicto, a diferencia de otros países occidentales, que insisten en que Ucrania tiene derecho a hacer lo que quiera. Y dicen: 'jamás reconoceremos Crimea como territorio ruso ni el Donbass, y solo reconoceremos las fronteras de 1991'. La Unión Europea sigue aferrándose a esta postura absolutamente estúpida –perdón por la dureza– y continúa incorporándola a sus documentos, declaraciones y comunicados políticos", manifestó.