El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que los europeos no están en posición de criticar a Rusia, dada su postura "poco seria" respecto a la resolución del conflicto ucraniano.
"Ahora no les corresponde a los europeos criticarnos. Ya no hablan de una derrota estratégica, sino más bien de: 'Por favor, paren. Pero si paran, desplegaremos tropas en el territorio ucraniano restante y jamás reconoceremos los que han liberado'. Eso tampoco es serio", manifestó.
El canciller además recordó la advertencia que Moscú ha venido haciendo constantemente: "Tras el fracaso de los acuerdos de Estambul debido a la injerencia occidental, no suspenderemos la operación militar especial durante las negociaciones".
Lavrov mencionó también que, tras el inicio de la operación militar especial, la Europa unificada apoyó la postura del entonces primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, encaminada a torpedear las negociaciones de Estambul entre Rusia y Ucrania. El llamado de Johnson a Kiev para que "no firmara nada y simplemente combatiera" cerró durante mucho tiempo las posibilidades de una diplomacia real.


