Un cazador furtivo que perseguía rinocerontes en el Parque Nacional Kruger, en Sudáfrica, murió pisoteado por una manada de elefantes, informa The Mirror citando una fuente del parque. Los hechos ocurrieron cuando dos hombres armados con rifles de alto calibre y un hacha entraron en el área protegida en busca de un botín de unos 13.500 dólares, la suma que se paga por sus cuernos.
Los guardabosques encontraron el cuerpo cerca de una manada de rinocerontes tras caminar unos seis kilómetros tierra adentro, cerca de un río, después de que se activara la alerta.
Según esa fuente, los elefantes descansaban del sol bajo unos árboles, cerca de una fuente de agua que seguía la manada de rinocerontes. Al acercarse los dos hombres a los rinocerontes, los elefantes cargaron contra ellos.
"Los dos corrieron en direcciones diferentes, pero el que estaba apuntando no logró ponerse de pie a tiempo y los elefantes fueron por él", señaló la fuente, que añadió que fue pisoteado y que lo único que encontraron fue una gran mancha de sangre alrededor de la ropa que llevaba. El otro cazador furtivo logró huir, pero fue detenido poco después por funcionarios del parque y entregado a la Policía para ser juzgado.
La fuente indicó que los elefantes, que son extremadamente inteligentes, podrían haber tenido encuentros previos con cazadores furtivos, lo que explicaría su reacción.