Europa mira al Ártico mientras Rusia y China ya abren nuevas rutas a través del hielo

Mientras los países europeos debaten el marco de su futura estrategia en la región, Rusia y China ya están implementando exitosos proyectos comerciales por la Ruta Marítima del Norte.

La primera Cumbre Ártica Europea se celebró los días 13 y 14 de septiembre en Rovaniemi, en la Laponia finlandesa, por iniciativa del primer ministro de Finlandia, Petteri Orpo. En la reunión participaron dirigentes y representantes de Finlandia, Alemania, Dinamarca, Estonia, Letonia, Lituania, Rumanía y Francia, además de altos cargos de las instituciones europeas. A la declaración conjunta adoptada tras el encuentro se sumaron también Grecia, Italia, Países Bajos, Polonia y Suecia, hasta un total de doce países firmantes.

En su declaración final, los signatarios reconocieron que la creciente competencia entre grandes potencias y el cambio climático están transformando el entorno estratégico del Ártico. En este contexto, señalaron que la región tiene una "importancia estratégica para la seguridad europea y mundial" y reclamaron un papel más activo de la Unión Europea en ella.

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Declaraciones

Los líderes europeos subrayaron que esta relevancia no se limita a la seguridad militar. "La importancia de la región va más allá de la seguridad militar: se trata de seguridad económica, minerales críticos, energía, infraestructura y logística, rutas comerciales, seguridad del suministro, cambio climático y desarrollo sostenible", afirmó Orpo. La declaración también destaca las oportunidades económicas relacionadas con las materias primas críticas, las tecnologías espaciales, el transporte marítimo y la conectividad.

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, coincidió con el primer ministro finlandés, resaltando que la región tiene una importancia estratégica para toda Europa: tres Estados miembros de la UE (Dinamarca, Finlandia y Suecia) son países árticos, por lo que "la seguridad del Ártico es seguridad europea". El político portugués añadió que esta nueva realidad geopolítica deberá reflejarse en el próximo presupuesto europeo de largo plazo, con mayores inversiones en seguridad y defensa, también en el Ártico.

Por su parte, la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, vinculó la necesidad de reforzar la presencia europea en el extremo norte al aumento de la actividad militar rusa, afirmando que Moscú está reabriendo antiguas bases militares soviéticas y realizando ejercicios con misiles en la zona. Al mismo tiempo, advirtió del creciente interés de China por la región. Por ello, la UE prever presentar en octubre una nueva estrategia para el Ártico, cuyo eje será la seguridad.

Realidad

Uno de los elementos clave para poner en práctica esta estrategia son los rompehielos. "Considerando la situación geopolítica actual y el cambio climático, que está abriendo rutas marítimas, necesitamos más rompehielos", defendió Kallas. Estos buques permiten garantizar la navegación en aguas cubiertas de hielo, mantener una presencia permanente en el norte, atender infraestructuras y realizar operaciones en condiciones climáticas extremas.

Finlandia dispone de una de las principales capacidades mundiales para construir este tipo de buques: empresas finlandesas han diseñado alrededor del 80 % de los rompehielos del mundo y los astilleros del país han construido aproximadamente el 60 %. Sin embargo, Kallas dejó claro que la UE no se compromete necesariamente a comprarlos a Finlandia. "Quien haga la mejor oferta obtiene el contrato", dijo, aludiendo a las normas europeas de contratación pública. Tampoco confirmó si se utilizarían fondos comunes de la UE.

Mientras Europa todavía debate cómo financiar y construir estos barcos, Rusia (que cuenta con la mayor flota de rompehielos del mundo, con 43 buques) ya utiliza su posición en el Ártico para desarrollar proyectos comerciales y logísticos. La Ruta Marítima del Norte, que discurre a lo largo de la costa rusa, puede reducir considerablemente la distancia entre Asia y Europa. Su navegación depende de permisos y de la infraestructura rusa, incluidos sus potentes sistemas de rompehielos de propulsión nuclear. Rusia es el único país del mundo que posee rompehielos nucleares.

Ruta Marítima del Norte: ¿cómo cambiaría la logística global?

Durante años, la Ruta Marítima del Norte se utilizó principalmente para transportar hidrocarburos rusos hacia Asia. Ahora, sin embargo, empieza a atraer a operadores extranjeros. En 2026, un portacontenedores surcoreano realizó un viaje experimental hacia Europa por esta ruta, mientras que la empresa china Sea Legend inició un programa de viajes regulares entre China y Europa.

Así, el Ártico se está convirtiendo rápidamente en un espacio donde la geopolítica se transforma en actividad económica concreta. Europa reconoce su creciente importancia, prepara nuevas estrategias y debate inversiones. Pero el paso de las declaraciones a los proyectos lleva tiempo.

Mientras la UE discute presupuestos, rompehielos y cambios de estrategia, Rusia y China ya están aprovechando las posibilidades que ofrecen el deshielo y las nuevas rutas comerciales del Ártico.