El Departamento de Policía de Trinidad (Texas, EE.UU.) fue clausurado de forma definitiva tras determinarse que no aportaba "un beneficio público a la comunidad". La drástica medida fue dictada por la Comisión de Fuerzas del Orden de Texas (TCOLE) luego de una investigación estatal desencadenada por el polémico arresto de una ciudadana, inrforman medios locales.
En mayo pasado, la Policía detuvo a Jennifer Combs, acusándola de generar "pánico y falsa alarma" por publicar en Facebook* que el agua potable de la ciudad estaba contaminada con bacterias, pese a que las propias autoridades habían emitido antes alertas sanitarias similares. El insólito arresto atrajo atención nacional, obligó a retirar los cargos contra la mujer y puso al departamento bajo la lupa del estado.
La investigación concluyó que la oficina policial no cumplía con los "estándares mínimos" operativos y carecía de 18 políticas obligatorias, incluyendo protocolos sobre uso de la fuerza, persecuciones vehiculares y tiradores activos.
"Nunca fuimos el problema"
Tras el cierre, la Oficina del Sheriff del condado de Henderson asumirá la seguridad del municipio. Por su parte, la Comisión de Calidad Ambiental confirmó que las denuncias de Combs sobre la red de agua eran ciertas y ordenó reparaciones.
"Durante meses, los ciudadanos que cuestionaron a este departamento fueron ignorados, atacados y, en mi caso, arrestados [...]. Nunca fuimos el problema. Lo que hicimos fue denunciarlo", publicó Combs en sus redes tras conocerse la disolución policial.
*Perteneciente a Meta, calificada en Rusia como organización extremista, cuyas redes sociales están prohibidas en su territorio.