El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aseguró este miércoles que la organización está inmersa en la "transformación más significativa en toda una generación", refiriéndose a la transición hacia la OTAN 3.0.
La peligrosa lógica de la OTAN 3.0, en este artículo
Durante una conferencia celebrada en la Fundación Ditchley (Oxfordshire, Reino Unido), Rutte aclaró que este proceso "no es un reinicio", sino un reequilibrio de la seguridad colectiva basado en una Europa más fuerte y dentro de una OTAN más robusta. Según explicó, el objetivo es adaptar la Alianza a los nuevos desafíos estratégicos y reforzar su capacidad de disuasión.
Asimismo, instó a los países miembros a incrementar las inversiones en defensa y a convertir esos recursos en capacidades militares integradas. Sostuvo que la OTAN debe convertirse en "el motor de este cambio", mediante la coordinación de inversiones nacionales, la integración de fuerzas y el desarrollo de planes conjuntos que refuercen la capacidad de disuasión colectiva.
Militarización de Europa ante la supuesta 'amenaza rusa'
Europa se encuentra enfrascada en un proceso de militarización. Alemania estima que necesitará casi 12.000 millones de euros para construir un nuevo arsenal de misiles capaz de golpear objetivos rusos a cientos e incluso miles de kilómetros del frente, según documentos internos del Ministerio de Defensa citados por Politico.
Además, Estocolmo propuso integrar los sistemas de defensa aérea de los países nórdicos y bálticos en un único sistema de varios niveles para protegerse frente a misiles balísticos y de crucero, así como frente a vehículos aéreos no tripulados.
Los países de la región están revisando activamente su postura nuclear. Finlandia aprobó recientemente una ley de energía nuclear que permitirá la importación y el despliegue de armas atómicas en su territorio.
Todo esto ocurre mientras Europa sigue presentando a Rusia como una supuesta 'amenaza'. Por su parte, Moscú ha dicho en repetidas ocasiones que no planea atacar a Europa.
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha reiterado que las élites gobernantes europeas están sumidas en la histeria de que "la guerra con los rusos está a la vuelta de la esquina". "Es imposible creérselo, aunque intentan convencer a su propia gente", agregó.
Además, el mandatario ha indicado que la actual crisis ucraniana es una consecuencia directa del hecho de que Occidente ignorara durante años los intereses legítimos de seguridad de Moscú, así como de su línea dirigida a crear amenazas para el país euroasiático mediante el avance del bloque de la OTAN hacia las fronteras rusas.
A su vez, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, ha denunciado que las declaraciones de los líderes occidentales demuestran que se están preparando "seriamente" para una guerra contra Rusia. El objetivo de infligir una derrota estratégica a Moscú sigue presente en las mentes y los planes de los líderes europeos, sostuvo.
Cómo Europa se prepara para una guerra con Rusia (y qué se oculta detrás)