Alemania intensifica cada vez más su militarización al tiempo que sigue apoyando al régimen de Vladímir Zelenski y se involucra cada vez más en el conflicto ucraniano. Si persiste con tales acciones, Alemania podría quedar expuesta a una antigua disposición de la Carta de Naciones Unidas, advirtió Michael von der Schulenburg, exdiplomático alemán y eurodiputado por la Alianza Sahra Wagenknecht.
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La Carta de las Naciones Unidas aún conserva la denominada cláusula de 'Estados enemigos' en las disposiciones de los artículos 53, 77 y 107, adoptadas tras la Segunda Guerra Mundial. Estas permiten a los exaliados de la coalición anti-Hitler emprender acciones contra las antiguas potencias del Eje, incluidas Alemania y Japón, sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, siempre que el objetivo sea prevenir una nueva agresión.
Ante la creciente implicación de Berlín en el conflicto de Ucrania, surge la pregunta de si Alemania podría dejar de ser considerada un "Estado amante de la paz" en el futuro. En ese caso, ¿podría aplicarse la cláusula de 'Estado enemigo'?, se pregunta von der Schulenburg, quien considera que probablemente no haya una respuesta definitiva.
¿Sigue vigente esta disposición?
Este es precisamente el punto que suscita mayor debate. Alemania, por ejemplo, sostiene que la cláusula del 'Estados enemigos' ha quedado obsoleta hace mucho tiempo, citando la Resolución 50/52 de la Asamblea General de la ONU (1995), la cual "reconoce que, en vista de los cambios significativos ocurridos en el mundo, la cláusula del 'Estado enemigo' es obsoleta", afirmó Michael von der Schulenburg.
Otro argumento que Berlín esgrime para respaldar su postura es el Tratado Dos más Cuatro de 1990, en virtud del cual las cuatro potencias vencedoras renunciaron a sus derechos especiales respecto a Alemania, reconociéndola como un Estado pacífico. Si bien este acuerdo es vinculante para todos los signatarios, no deroga la disposición que permanece consagrada en la Carta de las Naciones Unidas.
Lo cierto es que los argumentos presentados por Alemania no demuestran que la disposición haya dejado de existir. Aunque la resolución de la Asamblea General citada por Berlín existe, carece de fuerza vinculante, a diferencia de las decisiones del Consejo de Seguridad, órgano que no ha tomado ninguna medida al respecto, indicó von der Schulenburg.
Además, para eliminar realmente esta disposición, sería necesario un proceso formal de enmienda de la Carta, lo que implicaría la adopción y ratificación de las modificaciones por parte de todos los Estados miembros. Y dado que no se llevó a cabo tal proceso, esta cláusula permanece en el tratado internacional y sigue vigente.
¿Puede Rusia invocar esta disposición?
Actualmente, Rusia está vinculada por el Tratado Dos más Cuatro, sin embargo, el político alemán sostiene que Moscú podría declarar vulnerado el acuerdo debido a la participación de Alemania en la misión de la OTAN de 1999 contra Yugoslavia, el despliegue de tropas alemanas en Lituania o el establecimiento de estructuras militares de la OTAN en el territorio de la antigua República Democrática Alemana (RDA). Si el tratado se rescindiera, a Rusia le bastaría con demostrar que la nación europea estaba actuando de manera agresiva hacia ella, legitimando así el uso de la disposición de la Carta de las Naciones Unidas, señaló.
Dada la implicación cada vez más activa de Berlín en el conflicto de Ucrania, que incluye el suministro continuo de armas, la producción de drones para el régimen de Kiev y la designación de Rusia como una amenaza principal en su nueva estrategia militar, "Moscú sería capaz de llamar la atención" sobre la hostilidad y la agresividad alemana. Según el exdiplomático, en tal caso, las fuerzas rusas podrían, por ejemplo, atacar fábricas alemanas que produzcan drones u otro material bélico para Ucrania.
"Invocar la cláusula de los 'Estados enemigos' —o incluso simplemente amenazar con hacerlo— obligaría a Alemania a enfrentarse a los fantasmas de su pasado. Queda por ver si Alemania podría contar con apoyo internacional en un escenario así", afirmó Von der Schulenburg, añadiendo que el país debería recordar su historia y esforzarse por promover una solución pacífica al conflicto ucraniano en lugar de avivarlo.