Este es el (trágico) impacto económico que el Superniño puede dejar en América Latina

El fenómeno climático causaría que 4,8 millones de personas caigan en la pobreza en la región.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advirtió que, si el fenómeno climático conocido como El Niño adquiere un carácter extremo y se convierte en un Superniño, podría provocar una pérdida acumulada del 2 % del producto interno bruto (PIB) en América Latina durante los próximos tres años.

De acuerdo con el informe 'Los efectos del fenómeno El Niño en América Latina y el Caribe y recomendaciones para enfrentarlo', que el organismo publicó esta semana, el impacto negativo de este evento se traduciría, por ejemplo, en que habría 4,8 millones más de personas pobres en la región.

El escenario se basa en estimaciones oficiales que anticipan que existe un 90 % de probabilidades de que El Niño, un fenómeno cíclico que refleja el calentamiento del océano Pacífico ecuatorial, alcance una intensidad muy fuerte durante los próximos meses. La posibilidad de que se transforme en un Superniño es del 69 %, lo que significa que las altas temperaturas superarían los registros históricos.

"Los impactos económicos serán profundamente heterogéneos y persistentes: contracción del PIB real, presiones inflacionarias, pobreza y vulnerabilidad crítica en sectores clave, como energía, pesca, agricultura y algunas infraestructuras", alertó la Cepal.

El documento también explicó que la región presenta "una elevada vulnerabilidad estructural en el sector energético" debido a que en varios países la generación hidroeléctrica supera el 70 % de la matriz eléctrica y más del 50 % de la capacidad instalada tiene más de 30 años de antigüedad.

"Las altas temperaturas dispararán la demanda de electricidad para climatización en grandes metrópolis como Lima, São Paulo y Ciudad de México en momentos de menor disponibilidad hídrica, elevando el riesgo de cortes eléctricos y sobrecostos operativos", señaló al enumerar otros riesgos para la pesca, los recursos marinos, el sector agropecuario y la seguridad alimentaria.