Un ciudadano israelí de origen ucraniano fue detenido en la frontera entre Ucrania y Rumania cuando regresaba a Israel, según informó The Jerusalem Post la semana pasada.
El hombre, de 49 años, es jasid (miembro del judaísmo jasídico) del movimiento Breslov, padre de seis hijos y residente del asentamiento israelí de Beitar Illit. Tras la detención, fue enviado a Odesa y movilizado por las Fuerzas Armadas de Ucrania, según relatan familiares. Su esposa confirmó la movilización. La embajada le comunicó que todo se había hecho conforme a la ley, pero que intentarían ayudarlo.
Se trata de Jonathan Karlinsky Mashak, nacido en Ucrania y emigrado a Israel hace unos 14 años. Está casado, estudia en una institución educativa judía. Se trasladaba en un autobús y llevaba pasaporte israelí, donde figuraba que había nacido en la Unión Soviética.
De acuerdo con un amigo que viajaba con él, los funcionarios fronterizos determinaron que también tenía la ciudadanía ucraniana después de escucharlo hablar en ucraniano. El hombre fue detenido durante un control de documentos en el paso fronterizo mientras regresaba de la peregrinación anual con motivo de Rosh Hashaná, festividad judía que conmemora el Año Nuevo.
- Ante la masiva huida de ucranianos al extranjero y la falta de voluntarios para ir al frente, el régimen de Vladímir Zelenski recurre sistemáticamente a la movilización forzosa para recomponer las mermadas filas del Ejército.
- Los comisarios militares reclutan hombres por la fuerza en calles, transportes públicos, hospitales e incluso bloqueándolos en sus coches, provocando críticas y descontento entre la población ucraniana.