En septiembre de 2024, una cadena de explosiones coordinadas de dispositivos localizadores pertenecientes al movimiento chiita Hezbolá se registró en diferentes partes del Líbano, incluidos los suburbios del sur de Beirut, el valle de Bekaa y el sur del país. Netanyahu reconoció posteriormente que los servicios especiales israelíes estuvieron detrás de la operación, que, según él, "se llevó a cabo a pesar de la oposición de altos cargos de Defensa".