"No son casos de corrupción": Sánchez ante una pregunta incómoda por causas judiciales de su familia (VIDEO)

"Creo que la oposición y algunas asociaciones de extrema derecha han traspasado algunas líneas rojas", aseveró el presidente del Gobierno español, y añadió que "sufrir este ataque personal es muy difícil de asumir".

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, asistió este jueves a la Universidad de Harvard, donde respondió a una serie de preguntas de estudiantes. Uno de ellos se refirió a las causas judiciales de su Gobierno y personas de su entorno familiar. 

El joven cuestionó cómo pretende Sánchez "restaurar la confianza" en el Gobierno y "acabar con la percepción" de que el Ejecutivo está "influenciado por el dinero oscuro", cuando su esposa, Begoña Gómez, su hermano, David Sánchez, el ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz, así como la asesora de su mujer, Cristina Álvarez, están relacionados con casos de corrupción, y una parte de la sociedad lo considera responsable de ese problema.

Contestando a la consulta, Sánchez admitió que ha habido "algunos casos de corrupción", y dijo que ante estas situaciones "hay que pedir al Gobierno que responda de manera eficaz". 

"Eso es lo que hice con los casos de corrupción que sí son ciertos y que, por desgracia, afectaron a mi Gobierno y a mi partido", apuntó, diferenciando estas circunstancias de las investigaciones vinculadas con su familia, que, sostuvo, "no son casos de corrupción ni escándalos" y los limitó a ataques personales en su contra.

"Creo que la oposición y algunas asociaciones de extrema derecha han traspasado algunas líneas rojas", aseveró, y añadió que "sufrir este ataque personal es muy difícil de asumir". "Y lo es aún más porque un joven estudiante como tú ya los condena y dice que mi hermano y mi mujer son culpables, y eso no es justo, porque no lo son", manifestó, reiterando que se trata de "la política sucia, pero no de la corrupción".

La esposa de Sánchez y su asesora afrontan un juicio oral por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación, mientras que su hermano fue condenado a nueve años de inhabilitación por un delito de prevaricación administrativa y García Ortiz a dos años de inhabilitación por un delito de revelación de secretos.