Diez hombres fueron condenados en el Reino Unido a penas que, en conjunto, superan los 130 años de prisión por su participación en una serie de hechos violentos ocurridos en la ciudad de Stoke-on-Trent, en Inglaterra, en diciembre de 2021. Estos provocaron un incendio en una vivienda que dejó a una mujer y una niña con quemaduras graves, según informó la Policía de Staffordshire en un comunicado, publicado el pasado viernes.
Según el caso presentado ante la Justicia, los hechos comenzaron por la tarde del 16 de diciembre de 2021, cuando se produjo una pelea entre varios hombres. Durante ese incidente, uno de ellos sufrió una herida de arma blanca en el hombro y fue trasladado posteriormente al hospital. Más tarde, un grupo de hombres acudió a la vivienda para exigir hablar con uno de los implicados en la pelea previa. Allí rompieron las ventanas de la planta baja y vertieron gasolina en el pasillo y delante de una ventana del salón antes de que se declarara el incendio.
En aquel momento, en el interior de la vivienda, se encontraban la expareja del hombre, de 31 años, y una niña, de 13. Durante el ataque, la mujer fue golpeada en la cabeza y prendida fuego, mientras la menor también resultó alcanzada por las llamas. Para escapar, rompieron una ventana de la planta superior y saltaron desde un dormitorio. Las víctimas fueron trasladadas a hospitales especializados.
La mujer sufrió quemaduras en el 65 % del cuerpo y, aunque en un primer momento no se esperaba que sobreviviera, logró salir adelante. Posteriormente, permaneció en coma durante dos meses, continúa necesitando tratamiento médico de por vida y además sufrió una pelvis rota, costillas fracturadas y una laceración hepática. La menor, por su parte, sufrió quemaduras en el 15 % de su brazo derecho.
El desenlace judicial
La investigación incluyó análisis extensivos de cámaras de seguridad, pruebas digitales y trabajo forense especializado para determinar el papel de cada uno de los implicados. El caso quedó cerrado tras una investigación prolongada y un juicio de 11 semanas. Tres hombres ya habían sido condenados con anterioridad y otros siete recibieron sentencia el pasado viernes. Entre las penas impuestas figuran condenas por intento de asesinato, lesiones corporales graves con intención, incendio provocado con riesgo para la vida y desorden violento.
En relación con esto, el agente Howard Davies, que investigó el caso, declaró: "Estas sentencias marcan la conclusión de una investigación larga y compleja sobre una serie de eventos extremadamente graves y violentos que dejaron a una madre con lesiones que le cambiaron la vida. El nivel de violencia mostrado esa noche fue verdaderamente impactante, culminando en un acto deliberado e imprudente que puso vidas en grave riesgo".
"Esperamos que estas sentencias envíen un mensaje contundente de que este tipo de violencia no será tolerada, y que los responsables rendirán cuentas", sentenció.