El Ejército de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) reforzará sus medios de contraataque táctico hacia la zona desmilitarizada (ZDM) de la 21.ª División de Infantería surcoreana, donde se han producido recientes provocaciones por parte de Corea del Sur, aseguró Kim Yo-jong, directora del Departamento de Comunicación del Partido del Trabajo de Corea, en un comunicado difundido este miércoles por la agencia KCNA.
"Es demasiado bajo y sucio como corresponde a las tribus de la República de Corea", aseveró.
La reacción se produce después que el ministro de Defensa surcoreano, Kang Shin-chul, acusara el martes a la RPDC de colocar minas en la ZDM como parte de sus trabajos de fortificación cerca de la Línea de Demarcación Militar. Según Seúl, una de esas minas explotó el pasado 21 de septiembre e hirió a dos militares surcoreanos.
En respuesta, Kim Yo-jong rechazó esa versión y calificó la investigación surcoreana de "clara farsa", comparándola con un incidente similar ocurrido hace más de una década. Afirmó, además, que Corea del Sur utiliza este episodio para justificar nuevas medidas políticas y militares contra la RPDC, entre ellas la posible reinstalación de altavoces de propaganda en la frontera.
La funcionaria sostuvo que las barreras que el Ejército de su país construye en la frontera forman parte de un acto soberano y negó que sus soldados hayan cruzado la línea. También acusó a las tropas surcoreanas de emitir advertencias y realizar disparos de aviso casi a diario desde agosto, algo que —según dijo— pone en riesgo a los militares norcoreanos.
"Los actos provocadores de los enemigos cerca de la zona de la frontera sur están superando el límite con cada día que pasa"", afirmó.
"Una situación sin precedentes"
Kim Yo-jong advirtió que si Corea del Sur abre fuego contra los soldados de la RPDC que trabajan en esas fortificaciones, su país responderá con un contraataque "inmediato y despiadado". Añadió que si continúan las acusaciones y provocaciones, Seúl se enfrentará a "una situación sin precedentes" y que la responsabilidad de cualquier escalada recaerá sobre quien inició la tensión.
"Nunca seremos observadores pasivos ante los actos hostiles que causan gran preocupación en la zona fronteriza. Cuando una sola bala impacte en nuestra tierra, deben estar preparados para mucho", concluyó.


