El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, busca recortar en 20 % las plazas de almirantes y generales en el Pentágono, como parte de su estrategia para reformar la estructura de ese departamento. La iniciativa ha provocado rechazo entre las filas, en medio de preocupaciones por una posible injerencia política en el liderazgo militar.
En concreto, la medida duplicará una orden emitida el año pasado para reducir en 10 % el personal de alto rango, lo que elevará el recorte total a 20 % a partir del 1 de enero de 2027. El plan afectaría aproximadamente a 800 cargos de generales y almirantes.
¿Qué busca el recorte?
"Una reducción general de 20 %. Los medios lo llaman 'purga'. Yo lo llamo rendición de cuentas —algo que debió hacerse hace mucho tiempo— y, francamente, lo mínimo indispensable", declaró Hegseth durante un discurso sobre el estado de las Fuerzas Armadas.
Los partidarios del ajuste sostienen que reducir el número de integrantes de los niveles superiores de mando disminuiría la carga administrativa y otorgaría mayor autoridad a los oficiales más cercanos a las operaciones, con el objetivo de recortar burocracia.
La decisión se produce después que Hegseth ya despidiera o apartara a más de dos docenas de líderes militares de todas las ramas de las fuerzas armadas desde que asumió el cargo en enero de 2025. Entre los destituidos se encuentra Randy George, como secretario de la Armada. Además, Hegseth ha bloqueado ascensos de oficiales que estaban destinados a convertirse en generales de una y dos estrellas, al argumentar que los líderes militares están al servicio del presidente.
¿Por qué genera inquietud?
Estas medidas han inquietado a legisladores del Congreso de ambos partidos. En julio, la senadora Susan Collins, republicana de Maine y presidenta del Comité de Asignaciones del Senado, dijo estar preocupada por la destitución de altos oficiales militares y por el bloqueo de ascensos de personal de menor rango.
"Estos recortes parecen formar parte de un esfuerzo más amplio y sostenido, por parte de Hegseth, para cubrir las vacantes basándose en consideraciones políticas, en lugar de meritocráticas", afirmó por su parte Robert Ralston, profesor de ciencias políticas y estudios internacionales en la Universidad de Birmingham, citado por Al Jazeera. "La política es el motor de estas decisiones", añadió.