Arabia Saudita rechazó una solicitud de Israel para que sus aviones militares pudieran recoger a los pasajeros del vuelo de Flydubai que realizó un aterrizaje de emergencia en el reino el miércoles, informaron dos fuentes de seguridad citadas por Reuters. Según el reporte, la petición buscaba permitir el traslado de los israelíes desde territorio saudita, país que no mantiene relaciones diplomáticas con la nación hebrea.
Una de las fuentes indicó que la Fuerza Aérea israelí se preparaba para enviar aviones Super Hercules con ese objetivo. Sin embargo, los pasajeros llegaron finalmente a Tel Aviv en un avión contratado por Flydubai, reportó The Times of Israel. La nave aterrizó en el aeropuerto Ben Gurion tras recoger a unas 180 personas en el aeropuerto saudita de Tabuk.
El reino congeló el proceso de normalización de relaciones con Israel en octubre de 2023, debido a la escalada del conflicto en la Franja de Gaza. Riad ha reiterado en más de una ocasión que no reanudará las negociaciones para establecer vínculos diplomáticos con Tel Aviv a menos que se reconozca un Estado palestino independiente en las fronteras de 1967.
¿Qué ocurrió a bordo?
- El vuelo FZ1073 de Flydubai, un Boeing 737 MAX con 174 pasajeros a bordo y rumbo a Tel Aviv, emitió una señal de emergencia 90 minutos después del despegue, cuando atravesaba el espacio aéreo jordano.
- El incidente habría sido provocado por una pelea entre los pilotos, tras el intento de uno de ellos de estrellar el avión. La aeronave cayó a más de 4.300 metros en menos de medio minuto. El copiloto apuñaló al capitán y los pasajeros intervinieron en un sangriento forcejeo.
- Durante la crisis, se transmitieron los códigos 7700 y 7500 —toma de control hostil e intervención ilegal—, lo que alertó a los sistemas de seguridad de Israel y de Oriente Medio y suspendió los despegues en el aeropuerto Ben Gurión. Tras ser desviado, el avión aterrizó en Arabia Saudita.
- El copiloto que apuñaló a su compañero está detenido y bajo interrogatorio por las autoridades saudíes, informó el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, quien calificó lo ocurrido como un "incidente de seguridad de extrema gravedad".