El 'outsider' Cleiton Gontijo de Azevedo, más conocido como Cleitinho, se alzó en la primera vuelta como gobernador del estado de Minas Gerais —un enclave de tierras raras y minerales estratégicos del sureste del Brasil— en las elecciones generales del pasado domingo en el país suramericano.
Cleitinho, del partido Republicanos, una agrupación política con base evangélica, obtuvo 55,40 % de total de los votos, por lo que evitó el balotaje y le corresponderá asumir el cargo el 1 de enero de 2027.
Durante su campaña electoral, el también senador puso énfasis en la atracción de inversores para la explotación de tierras raras y minerales críticos, que a su juicio son "el mayor activo" que posee la entidad que gobernará hasta 2031.
El gobernador electo tiene una década en la vida política de Minas Gerais. Su carrera en ese terreno comenzó en 2016 cuando fue electo concejal, posteriormente fue diputado y luego senador.
Antes de tomar ese rumbo, Cleitinho era cantante y generador de contenidos humorísticos en los que criticaba a las autoridades locales. Además, era vendedor de frutas y hortalizas en un negocio familiar, por lo que se relacionaba con los comerciantes de esos rubros en la región, según Gaceta do Povo.
El ojo en las tierras raras
En su propuesta electoral, recoge Brasil de Fato, el gobernador electo se refirió a las tierras raras como la "minería del futuro" y habló de desarrollar "una cadena de valor más alta para tierras raras y minerales estratégicos, fomentando la innovación y la investigación" dentro de esa entidad que tiene el tercer mayor PIB del país y que representa el corazón minero de esa nación.
El tema de las tierras raras causó polémica durante la campaña electoral tras la difusión de un texto donde se afirmaba que, durante un eventual Gobierno de Flávio Bolsonaro, Brasil se convertiría en un proveedor y polo de procesamiento de minerales críticos al servicio de EE.UU.
En reacción a estas afirmaciones, el presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió que "hay muchos extranjeros" comprando minerales críticos sin que que el país suramericano haya establecido una regulación soberana sobre sus recursos naturales.
En la ciudad de Araxá, en Minas Gerais, se estima que se encuentra uno de los depósitos más grande de Brasil con unas 450 millones de toneladas de elementos de tierras raras y 8,1 millones de toneladas de metal.
Recientemente, la gigante minera australiana Lynas Rare Earths, considerada la mayor productora de tierras raras fuera de China, anunció que compró por 672 millones de dólares la empresa exploradora Meteoric Resources que desarrolla el Proyecto Caldeira, en Minas Gerais, un megayacimiento de unas 1.600 millones de toneladas de estos elementos químicos estratégicos, refiere Reuters.