Japón podría quedarse sin reservas de itrio en los próximos meses debido a las restricciones impuestas por China a la exportación de esta tierra rara, esencial para la fabricación de vehículos, semiconductores y motores a reacción, informa este 21 de octubre Financial Times.
Ante esta situación, Tokio ha solicitado a Estados Unidos que presione a Pekín para que flexibilice estas medidas, reforzadas tras las declaraciones de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, sobre una posible respuesta militar de su país ante un despliegue de fuerzas chinas en Taiwán.
Washington también tiene intereses en juego, ya que su industria de defensa depende de componentes fabricados en Japón que contienen itrio.
Según funcionarios japoneses y directivos de empresas comerciales citados por el diario, el país podría sufrir escasez de itrio a finales de año si Pekín mantiene los controles a la exportación y los países occidentales no encuentran fuentes alternativas de suministro de este metal, que Japón usa para recubrir motores y cámaras de grabado por plasma en la fabricación de chips.
Según datos de la aduana china citados por la prensa japonesa, las exportaciones chinas de óxido de itrio a Japón cayeron de 51.000 kilogramos en septiembre del año pasado a apenas 4.000 en el mismo mes de este año.
La reducción de los suministros ha disparado los precios fuera de China hasta los 1.150 dólares por kilogramo, 179 veces más que hace dos años, frente a los nueve dólares por kilogramo en el mercado chino, según las evaluaciones de la agencia Argus.
Consultada sobre la posible escasez de itrio en en el país nipón, la portavoz de la Cancillería china, Mao Ning, afirmó que los controles a la exportación buscan frenar la "remilitarización de Japón y sus intentos de poseer armas nucleares".


