La familia de un niño que fue declarado muerto y hallado con vida horas después en la cámara frigorífica de un hospital del estado de Arizona, en EE.UU., denunció la actuación del personal médico y anunció que presentará una demanda.
Los hechos se remontan al pasado 8 de febrero cuando Vincent Fiordilino, de casi 18 meses, fue encontrado boca abajo en una piscina de la casa familiar en la localidad de Gilbert. Posteriormente, el menor fue declarado muerto en el hospital.
"Tuve que despedirme. ¿Sabes lo difícil que es eso?", declaró su madre, Alexus Fiordilino, en una entrevista para ABC publicada este 23 de octubre. "Recuerdo que no paraba de suplicarle que volviera", mencionó.
Según ella, le dijeron que los niveles de pH del niño eran "demasiado ácidos" y que, incluso si lograban reanimarlo, su calidad de vida sería muy mala y solo sufriría. Pese a que varios familiares y dos agentes habían cuestionado que el pequeño respiraba, les respondieron que era normal que sonara así.
Más de cinco horas después, un trabajador de la oficina forense que llegó al hospital para trasladar a la morgue el cuerpo del menor que se encontraba en la cámara frigorífica descubrió que, en efecto, aún respiraba.
Según la familia, el niño sufrió una lesión cerebral grave y permanente. Desde que recibió el alta en abril, presenta importantes déficits neurológicos, no puede caminar sin ayuda y no ha recuperado el habla.
La Policía determinó que la muerte fue declarada "por error", aunque la investigación no encontró motivos para presentar cargos penales contra el personal médico. El caso será remitido a la Fiscalía General de Arizona para su revisión.
Por otra parte, la Fiscalía del condado de Maricopa rechazó presentar cargos por maltrato infantil contra los padres, inicialmente señalados por presunta negligencia, al considerar que había medidas de seguridad en la vivienda y varios adultos presentes.

