El escándalo que rodea a una película sobre el expresidente de Brasil Jair Bolsonaro se profundizó luego de que el portal G1 revelara que una de las productoras recibió un millonario financiamiento público para llevar a cabo diferentes proyectos, pero esos ingresos podrían haberse desviado para realizar el filme.
De acuerdo con el extenso informe, el Instituto Conocer Brasil y la Academia Nacional de Cultura (ANC), entidades presididas por la empresaria Karina Ferreira da Gama, recibieron por parte de entidades públicas 184,76 millones de reales (34,3 millones de dólares) en contratos, patrocinios y enmiendas, cuyo destino hoy está bajo la lupa judicial.
Ferreira da Gama es propietaria de Go Up Entertainment, productora de 'Dark Horse', la película sobre Bolsonaro, quien cumple una condena por haber liderado una intento de golpe de Estado en enero de 2023. El financiamiento de la cinta es investigado por la justicia, ya que se sospecha que hubo desvío de recursos públicos. La empresaria está acusada de presunto fraude y malversación de fondos públicos.
La fallida campaña presidencial que este año llevó a cabo Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente, se vio afectada por esta causa judicial, ya que se sospecha que él y su hermano Eduardo, actualmente prófugo en EE.UU., habrían manejado de manera ilegal los fondos de la película para elevar los costos.
Según la investigación, los hermanos Bolsonaro presuntamente armaron un entramado empresarial, que incluía millonarias y discrecionales transferencias a bancos de EE.UU. y Bahamas, con montos que superaban el presupuesto que podría tener una película de este tipo; además, habrían pedido financiamiento a Daniel Vorcaro, un empresario que hoy está detenido y acusado de haber cometido uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia brasileña.