La tragedia que produjo el choque de dos trenes en Toledo, España, y que ya dejó un saldo provisional de 74 muertos, pudo haber sido mayor porque ese mismo día otra formación estuvo en riesgo de sumarse a la colisión, reveló un pasajero.
Ramón Rubio de Castro, quien el 28 de octubre viajaba en un tren de alta velocidad de Sevilla a Madrid, relató en sus redes sociales que esa mañana, de pronto, el maquinista comenzó a aminorar la velocidad hasta que finalmente se detuvo.
Como pasaba el tiempo y no les daban mayores explicaciones, en algún momento permitieron que los pasajeros descendieran del tren. Entonces se dieron cuenta de que a solo 500 metros un tren se había estampado contra otro. Estaban tan cerca, que los siguientes podrían haber sido ellos.
"De camino vimos el tren. La gente hablaba de la suerte que habíamos tenido. Era un sentimiento prácticamente unánime (...), esto ha estado a punto de ser mucho peor", contó en medio de la conmoción que el accidente ha provocado en el país.
Rubio de Castro agregó que los pasajeros de su tren fueron trasladados en autobuses a la terminal de Atocha, en Madrid. "Al llegar a Atocha, tuve otra vez esa sensación de que aquello había sido muy gordo. El protocolo desplegado, la seriedad del ambiente, la llegada de familiares, la presencia de la prensa... Todo transmitía la magnitud de lo ocurrido. Y, de fondo, los trenes parados, esos mismos trenes que cogemos a diario y que, después de lo vivido, ya miras de otra manera", reflexionó.


