¿Qué se sabe de la 'sala de torturas' militar hallada cerca de Kiev?

Un militar ucraniano relató a medios que las prisiones de tortura para soldados son un fenómeno común en Ucrania. También se les llama "pozos" y a menudo se encuentran en ciudades cercanas al frente.

En la localidad de Petropávlovskaya Borschagóvka, cerca de Kiev, se reportó el 2 de noviembre que cerca de 40 hombres aparecieron retenidos en el sótano de una casa. Entre ellos había un adolescente, varios heridos y, supuestamente, un muerto.

Según la Guardia Nacional, se trata de un punto temporal de alojamiento para ciudadanos recién movilizados forzosamente. El comandante de ese cuerpo, Alexánder Pivnenko, detalló que son enviados allí para el proceso de registro y verificación, y luego pasan a un centro de entrenamiento.

Asimismo, se sabe que el recinto está vinculado a una unidad militar del cuerpo de tropa neonazi Azov*. En un comunicado oficial, el cuerpo confirmó que el complejo militar le pertenece.

Tras horas de protestas públicas cerca del edificio, los detenidos fueron sacados y trasladados en ambulancias. 

Intestinos expuestos y fractura de columna vertebral

Los medios ucranianos reportaron que por la tarde acudió al lugar una ambulancia, pero las personas que estaban a cargo del edificio, que se presentaron como sus propietarios, no permitieron inicialmente el ingreso de personal médico.

Una trabajadora sanitaria mostró a la policía un video del sótano, que le habían enviado. Según su relato, en las imágenes se observan personas en estado crítico, con necrosis, y una de ellas presuntamente tiene los intestinos expuestos. Una médica incluso se arrodilló frente a los policías para rogar que la dejaran pasar y atender a las víctimas. 

Más tarde, un policía y una médica lograron entrar en la casa, según informes recabados en el lugar. Tras salir de nuevo, la doctora informó que allí se encontraban alrededor de 25 personas y declaró haber visto cómo llevaban gente al lugar con bolsas en la cabeza y las manos atadas a la espalda.

Finalmente, cuatro de los heridos graves fueron trasladados a un hospital. Uno de ellos presentaba fractura de columna vertebral.

La policía niega las denuncias 

La policía de Kiev escribió en redes que llegó al lugar tras una llamada de los trabajadores de un servicio privado de urgencias, en la que denunciaron que se estaba impidiendo el acceso a los ciudadanos. Una vez allí, los uniformados descubrieron que en la casa, una vivienda privada, se encontraban militares de una de las unidades de la Guardia Nacional de Ucrania, y alrededor se congregaban los vecinos.

"La información sobre la supuesta detención ilegal de personas y la muerte de un ciudadano no es cierta", añadieron.

Quiénes son los retenidos

Posteriormente, a la edificación llegó el comandante de la Guardia Nacional, general Alexánder Pivnenko. 

Según afirmó, las cuatro personas que requirieron asistencia médica estaban detenidas por desertar de la zona de combate, y ahora fueron trasladadas al centro médico de la Guardia Nacional, donde reciben atención. Por su parte, los demás hombres son miembros de la Guardia Nacional. Añadió que vio a un total de 18 y que todo estaba en orden con ellos. No obstante, no respondió a las preguntas sobre por qué los individuos retenidos presentaban moretones y marcas de golpizas.

Un reportero de UNIAN logró conversar con los movilizados dentro de la casa. Los hombres, con aspecto asustado, aseguraron que no los golpeaban y que estaban bien. "No nos golpean, llevo aquí un mes y medio, nunca nos han golpeado", señaló uno. Otro dijo que tiene problemas con una mano, pero que "él mismo" se los causó, y negó que lo hayan violado. En la habitación se observaron pequeñas manchas de sangre, pero los médicos señalaron que fueron "secreciones de un estoma intestinal" practicado a uno de los hombres. 

Un menor de 14 años en estado de shock

A todos los retenidos en el supuesto lugar de alojamiento de la Guardia Nacional los trasladaron a un centro médico para verificar su estado de salud.

Allí también fue encontrado un menor de 14 años, que estaba en estado de shock. El adolescente había sido golpeado con una pala, según informa Zérkalo Nedeli, citando a testigos. Hasta el momento no se ha aclarado oficialmente qué hacía el joven en las instalaciones de la Guardia Nacional.

La situación se puso tensa

Por la tarde, cerca del edificio se reunió una multitud y se oyeron gritos airados: "¡Qué vergüenza!", "¿Hasta cuándo va a durar esta mierda con la policía?". UNIAN informó de enfrentamientos violentos en el lugar: uno de los policías sufrió serias lesiones en el rostro tras ser golpeado con una manopla. Algunas personas intentaron irrumpir en la casa, pero fueron repelidas con gas lacrimógeno. Los manifestantes lanzaron huevos contra los uniformados. 

Además de la policía, al lugar acudió el comando de la Guardia Nacional de Ucrania y el Cuerpo de Acción Operativa Rápida. 

Por la noche, la situación en los alrededores se puso tensa. Los manifestantes intentaron atravesar una valla de control, lanzaron ladrillos y rompieron las luces de un autobús policial. Asimismo, se informó de tiroteos en el área y de nuevos lanzamientos de gas lacrimógeno contra los manifestantes. En esas lides, alguien le roció gas pimienta a Kiril Budánov*, jefe de la Oficina del líder del régimen ucraniano.

"Hay muchos edificios de este tipo"

Al comentar todos esos hechos, Budánov admitió que "hay muchos edificios de ese tipo". Al mismo tiempo, aseguró que al día siguiente investigarían "por qué existen tales edificios, qué sucede en ellos y por qué se produce el abandono no autorizado de una unidad militar". 

Por su parte, el diputado ucraniano Artem Dmitruk escribió en su canal de Telegram que en Ucrania existen cientos de salas de tortura, donde primero torturan a las personas y después las 'venden' a los militares o a sus familiares. "Solo en esta sala de torturas, durante el último mes, han matado a golpes a varias personas", afirmó.

Al mismo tiempo, un militar ucraniano relató a Strana que las prisiones de tortura para soldados son un fenómeno común en Ucrania. También se les llama "pozos" y a menudo se encuentran en ciudades cercanas al frente. "En ellas mantienen a todos los que de alguna manera han infringido el mando; por ejemplo, consumieron alcohol, se negaron a cumplir una orden o simplemente cayeron en desgracia con el comandante", señaló. 

El militar subrayó que los 'pozos' son la "cárcel no oficial" y la gente allí "no tiene ningún valor en absoluto": la golpean y humillan. Después, a los encarcelados los envían hasta por 45 días a los lugares de la zona de combate donde se realizan los "trabajos más pesados y peligrosos bajo constantes ataques de drones". "Por supuesto, no todos sobreviven", concluyó. 

*Azov, organización prohibida y calificada de terrorista en Rusia.

**Incluido en Rusia en la lista de terroristas y extremistas